___________________________________________________________
Intentar meter la llave por la cerradura y ver que me cuesta tres intentos atinar con el objetivo es la enésima muestra a mi mismo de que, efectivamente, voy más borracho que Massiel en... que Massiel.
Intentar colgar las llaves en donde siempre y que se me caigan al suelo devela mi estado a mi madre aún despierta sin que ni siquiera me haya llegado a ver. Antes de pasar por el salón abro la nevera en busca de algo que haga a mi estomago callarse durante un rato al menos. Una olla de macarrones fríos como su puta madre son los elegidos para la ocasión. Cojo un tenedor y por no sacar la olla de la nevera me los como directamente de ahí aun sabiendo que dejar la nevera abierta durante un rato llevara a que esta empiece a pitar en señal de “eh, borracho, cierra la nevera que gasta luz”. Intento hacerlo rápido y sin que se me caigan los macarrones por el camino. Recuerdo entonces a la tía que al lado mío en el autobús de vuelta a casa se ha empezado a cortar las uñas saliendo estas disparadas a cualquier lado, incluyendo mi cara en el intento con su dedo indice. Hija de puta, hija de puta. Se me caen tres macarrones y la nevera empieza a pitar. Si mamá, tu hijo va pedo.
Cierro la nevera, abro el congelador y cojo un helado mitad de galleta mitad de crocanti con chocolate. Perfecto.
Paso por el salón, saludo a mi madre disimulando o yo que coño sé:
- Hola mamá.
Tras cinco segundos de mirada de madre...
- Hola hijo.
No me he acabado el helado y empiezo a escribir esto.
Mañana iba a comprarme unas zapatillas por la mañana. Miro el reloj para comprobar si la hora que es me dejará dormir tranquilo. En un día cualquiera las 3.45 que marca ahora mismo el reloj sería un chiste para superar mi insomnio o como cojones se llama el trasnoche que me marco dia sí dia también. Hoy da igual. Llevo un pedo como un camión y tengo sueño.
Deja de escribir, gilipollas, y ponte a dormir antes de que se pase.
jueves, septiembre 27, 2007
viernes, septiembre 21, 2007
Título
___________________________________________________________
Las cinco y tantas de la madrugada. ¿Hoy?. Hoy he jugado un partido, hemos perdido, he metido un punto el cual he dedicado a mi madre. Me duele el codo. Sudo en mi habitación. Estoy en gallumbos y escucho ThomYorke. Creo que es un buen momento para escribir.
Había algunos videojuegos antiguos de plataformas, esos de ir dando patadas por ahí manejando a un tío de tirantes blancos o a una tia con las tetas grandes y el pelo azul, en los que a tu personaje le daban un numero limitado de superpuñetazo o superpatada que te quitaban algo de vida cuando lo hacía pero que mataba a todo aquel que anduviera cerca. No había cosa que más jodiera que te mataran o acabarte la pantalla y no haber usado el superpoder.
Cambio y pongo algo de Head Automatica. Bebo de la botella de agua de color naranja que hay encima de la mesa. Aún le queda cierto regustillo a sensación de melocotón. Sigo en calzoncillos.
Somos personas, tenemos necesidades. No me fío de las personas que no odian, que todo les parece de puta madre. No. Tampoco me fío de aquel tío con el que charlando durante un buen rato no me transmite la sensación de que en un corto espacio de tiempo le podré dar un codazo amistoso para decirle “ostias! Mira esa que pasa por ahí!”. Me fiaría antes del Señor Burns que de Ned Flanders.
Bebo agua. Pongo Standstill por enésima vez hoy. Sigo en calzoncillos.
Poco más de un mes y ya tendré veintitrés años. Sigo bebiendo KalimoTXo por bares de Malasaña. Veintitrés. Creo que los veintitrés es esa edad en la que cuando tu dices “me estoy haciendo mayor” como muletilla de mierda después de que te feliciten, la gente ya empieza a ser más escéptica a la hora de decir “andaa, que dices!”. O quizá solo es la edad en la que empiezas a usar la palabra escéptica.
Viernes 21 de Septiembre, se acercan las seis de la madrugada. La mañana ya llegó, hoy puede ser un gran día. Sigo escribiendo tonterías y además se me acaba el agua.
A través de tu risa la vida me pide perdón.
Vivalaguerra.
Las cinco y tantas de la madrugada. ¿Hoy?. Hoy he jugado un partido, hemos perdido, he metido un punto el cual he dedicado a mi madre. Me duele el codo. Sudo en mi habitación. Estoy en gallumbos y escucho ThomYorke. Creo que es un buen momento para escribir.
Había algunos videojuegos antiguos de plataformas, esos de ir dando patadas por ahí manejando a un tío de tirantes blancos o a una tia con las tetas grandes y el pelo azul, en los que a tu personaje le daban un numero limitado de superpuñetazo o superpatada que te quitaban algo de vida cuando lo hacía pero que mataba a todo aquel que anduviera cerca. No había cosa que más jodiera que te mataran o acabarte la pantalla y no haber usado el superpoder.
Cambio y pongo algo de Head Automatica. Bebo de la botella de agua de color naranja que hay encima de la mesa. Aún le queda cierto regustillo a sensación de melocotón. Sigo en calzoncillos.
Somos personas, tenemos necesidades. No me fío de las personas que no odian, que todo les parece de puta madre. No. Tampoco me fío de aquel tío con el que charlando durante un buen rato no me transmite la sensación de que en un corto espacio de tiempo le podré dar un codazo amistoso para decirle “ostias! Mira esa que pasa por ahí!”. Me fiaría antes del Señor Burns que de Ned Flanders.
Bebo agua. Pongo Standstill por enésima vez hoy. Sigo en calzoncillos.
Poco más de un mes y ya tendré veintitrés años. Sigo bebiendo KalimoTXo por bares de Malasaña. Veintitrés. Creo que los veintitrés es esa edad en la que cuando tu dices “me estoy haciendo mayor” como muletilla de mierda después de que te feliciten, la gente ya empieza a ser más escéptica a la hora de decir “andaa, que dices!”. O quizá solo es la edad en la que empiezas a usar la palabra escéptica.
Viernes 21 de Septiembre, se acercan las seis de la madrugada. La mañana ya llegó, hoy puede ser un gran día. Sigo escribiendo tonterías y además se me acaba el agua.
A través de tu risa la vida me pide perdón.
Vivalaguerra.
martes, septiembre 18, 2007
Grain of Salt
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Llego a casa un sábado por la madrugada y ante mi sorprendente lucidez a esa hora, en ese día, me da por encender la tele. Cambiando de canal me doy cuenta lo difícil que es que las cadenas no se estén llenando los bolsillos con programas de adivina nuestro crucigrama o teletiendas baratos, es por eso que de entre toda la caspa lo único que me llama la atención es la película que estan echando en Telemadrid, y que si es así es porque es una película, no porque es buena. Sin saber muy bien por qué, el Dual, ese botón que nadie sabe muy bien donde está en el mando y que pone algunas películas en version orginal, está enchufado.
Pongo la película de Telemadrid por segunda vez y un niño de unos siete años, con orejas grandes y cara de ratón dice algo así:
I don´t know how it feels. You think at the only person at earth who wakes up every morning waiting there is someone else?
Mi mandíbula ce al suelo y mis ojos salen de sus órbitas. Con esta frase empieza el primer disco de Poison The Well. ¿Y por qué escribo esto aquí? Porque para que yo me diera cuenta de que la frase de esta película coincidia con la intro del disco tuvo que darse que:
- Estuviera viendo la tele un sábado a las 5 de la madrugada en lugar de haberme ido a dormir la borrachera
- Que eligiera una película americana de adolescentes y niños gordos americanos de entre toda la programación en lugar del teletienda de marras.
- Que justo el niño dijera la frase en el momento que puse la película y que coincidiera que estaba el Dual estaba puesto para que me pudiera dar cuenta de que me sonaba esa frase.
Escribo esto y pienso en las casualidades. En el destino. En un tiro de un negro jugando en Rusia que entra rebotando tres o cuatro veces en el aro y en otro de un español con barba que se sale prácticamente de dentro. Se me pasa por la cabeza de todo, lo último, que el destino no quería que ganara España por algún motivo, que se yo, que si Gasol metía ese tiro el estadio se hundiría ante el estruendo del público y entonces morirían todos…
Y son casi las seis de la madrugada y sigo pensando en gilipolleces y lo que es peor, escribiéndolas, a pesar de que mañana me levante a las nueve de la mañana para ir a matricularme. Y eso suman tres horas de sueño.
Uf.
Llego a casa un sábado por la madrugada y ante mi sorprendente lucidez a esa hora, en ese día, me da por encender la tele. Cambiando de canal me doy cuenta lo difícil que es que las cadenas no se estén llenando los bolsillos con programas de adivina nuestro crucigrama o teletiendas baratos, es por eso que de entre toda la caspa lo único que me llama la atención es la película que estan echando en Telemadrid, y que si es así es porque es una película, no porque es buena. Sin saber muy bien por qué, el Dual, ese botón que nadie sabe muy bien donde está en el mando y que pone algunas películas en version orginal, está enchufado.
Pongo la película de Telemadrid por segunda vez y un niño de unos siete años, con orejas grandes y cara de ratón dice algo así:
I don´t know how it feels. You think at the only person at earth who wakes up every morning waiting there is someone else?
Mi mandíbula ce al suelo y mis ojos salen de sus órbitas. Con esta frase empieza el primer disco de Poison The Well. ¿Y por qué escribo esto aquí? Porque para que yo me diera cuenta de que la frase de esta película coincidia con la intro del disco tuvo que darse que:
- Estuviera viendo la tele un sábado a las 5 de la madrugada en lugar de haberme ido a dormir la borrachera
- Que eligiera una película americana de adolescentes y niños gordos americanos de entre toda la programación en lugar del teletienda de marras.
- Que justo el niño dijera la frase en el momento que puse la película y que coincidiera que estaba el Dual estaba puesto para que me pudiera dar cuenta de que me sonaba esa frase.
Escribo esto y pienso en las casualidades. En el destino. En un tiro de un negro jugando en Rusia que entra rebotando tres o cuatro veces en el aro y en otro de un español con barba que se sale prácticamente de dentro. Se me pasa por la cabeza de todo, lo último, que el destino no quería que ganara España por algún motivo, que se yo, que si Gasol metía ese tiro el estadio se hundiría ante el estruendo del público y entonces morirían todos…
Y son casi las seis de la madrugada y sigo pensando en gilipolleces y lo que es peor, escribiéndolas, a pesar de que mañana me levante a las nueve de la mañana para ir a matricularme. Y eso suman tres horas de sueño.
Uf.
domingo, septiembre 09, 2007
Bala
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Un día cualquiera me despierto y a mi espalda cargo con blog, myspace, flickr, fotolog, facebook… la mayoría ni los uso. ¿Aburrimiento?¿Falta de ego?¿Borreguismo? Ni idea oiga. Solo se que me alegra reírme con este video y no sentirme parte del saco. Peor me iría entonces…
Cualquier día me levantaré con un espacio del messenger. Escupidme entonces...
Un día cualquiera me despierto y a mi espalda cargo con blog, myspace, flickr, fotolog, facebook… la mayoría ni los uso. ¿Aburrimiento?¿Falta de ego?¿Borreguismo? Ni idea oiga. Solo se que me alegra reírme con este video y no sentirme parte del saco. Peor me iría entonces…
Cualquier día me levantaré con un espacio del messenger. Escupidme entonces...
martes, septiembre 04, 2007
Auch
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Niños obesos que se escapan del campamento para gordos para meter dos dedos a la vez en el tarro de la mantequilla de cacahuete, cuarentonas con cintas en la cabeza y mallas de color turquesa haciendo aeróbic delante del video de Jane Fonda, gente que desborda el ketchup y la mostaza del perrito cuando le dan un gran bocado a este...
TODOS. Todos ellos han pasado por mi mente a eso de las 8.45 de la tarde cuando aquí el que escribe le ha dado por retomar, tras un año en inactividad, la actividad física volviendo al equipo de baloncesto… al que pagan. He maldecido cada cerveza, cada alita de pollo grasienta que me tomaba en el Halal chicken, porque en el fondo sabía que evitar alguna de esas hubiera supuesto estar una milésima menos muerto de lo que estaba mientras echaba los pulmones por la boca.
Aún ahora tengo los ojos rojos de la cantidad de sudor que se me ha metido en estos, me duelen las piernas de las carreras que me he dado, los brazos de las flexiones, los abdominales de los…. abdominales y tengo rozaduras en las piernas por haber elegido mal el tipo de gallumbos para la ocasión.
Todo esto ha sucedido tras haber hecho un viaje de más de siete horas desde Barcelona durante el día, ¿y sabes lo mejor de todo? Que mañana repito.
Gritad conmigo:
¡¡¡BIEEEEEEN!!!
Y a mi hermano Rafa le dejo este presente en forma de foto que pude tomar andando por Las Ramblas en Barcelona.

Gloomy Sundaaaay…
Niños obesos que se escapan del campamento para gordos para meter dos dedos a la vez en el tarro de la mantequilla de cacahuete, cuarentonas con cintas en la cabeza y mallas de color turquesa haciendo aeróbic delante del video de Jane Fonda, gente que desborda el ketchup y la mostaza del perrito cuando le dan un gran bocado a este...
TODOS. Todos ellos han pasado por mi mente a eso de las 8.45 de la tarde cuando aquí el que escribe le ha dado por retomar, tras un año en inactividad, la actividad física volviendo al equipo de baloncesto… al que pagan. He maldecido cada cerveza, cada alita de pollo grasienta que me tomaba en el Halal chicken, porque en el fondo sabía que evitar alguna de esas hubiera supuesto estar una milésima menos muerto de lo que estaba mientras echaba los pulmones por la boca.
Aún ahora tengo los ojos rojos de la cantidad de sudor que se me ha metido en estos, me duelen las piernas de las carreras que me he dado, los brazos de las flexiones, los abdominales de los…. abdominales y tengo rozaduras en las piernas por haber elegido mal el tipo de gallumbos para la ocasión.
Todo esto ha sucedido tras haber hecho un viaje de más de siete horas desde Barcelona durante el día, ¿y sabes lo mejor de todo? Que mañana repito.
Gritad conmigo:
¡¡¡BIEEEEEEN!!!
Y a mi hermano Rafa le dejo este presente en forma de foto que pude tomar andando por Las Ramblas en Barcelona.
Gloomy Sundaaaay…
viernes, agosto 31, 2007
Meaningless
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En mi casa, para ir de mi habitación a la cocina, tengo que pasar por el salón. Pocas cosas pueden hacer interrumpir mi paso cuando voy a por un yogurt de fresa. Algo lo ha conseguido esta vez, extraño teniendo en cuenta que ese algo venía de la tele. Cuando me he querido dar cuenta estaba volviendo sobre mis pasos, del salón hacia la habitación, porque sentía que el viaje ya había merecido la pena sin necesidad de abrir la nevera. En la tele: LA ESCOBA RECOGELOTODO.
Si y SI, por fín un teletienda que me hace recuperar la fe de aquellos días en los que Ovideo, entre saltos, nos anunciaba las plantillas para los pies, o en el que Martín Godián, ilustre médico, nos recordaba como el Slenderton llegaba no a miles, sino a millones de terminaciones nerviosas en nuestro cuerpo.
Debido a que el formato de los teletiendas son todos muy parecidos entre sí, resulta muy fino el hilo que separa un buen teletienda, de un teletienda mediocre. Así pues el mix presentador-producto juega un papel fundamental en estos anuncios de la vida real.
Puesto este producto tan jodidamente atractivo sobre la mesa, faltaba el otro factor determinante, el presentador: gordo, con ojeras y aburrido de si mismo… ese hombre nos enseñaba como la escoba recogelotodo llegaba a los rincones más complicados del hogar pulsando tan solo un botón. Impagable el momento en el que tenía que elevar la voz hasta el punto de gritar cuando le daba al botón para que se le oyera o como cuando barría se daba golpes en el micrófono haciendo de esta forma inútiles sus gritos.
- Y da igual moqueta, alfombra, parqué… sobre todas las superficies es efectiva nuestra escoba!
Que grande. Y mientras aquí sigo yo, con aún la resaca de lo que acabo de ver y una maleta sin terminar de hacer en mi espalda. Y es que mañana me voy un fin de semana a Barcelona casi de rebote aprovechando un hueco vacío en el coche de unas amigas que han tenido la equivocada idea de ajuntarme. Todo sea para que la gasolina les salga más barata. Je!.
Rellenando mi tiempo como buenamente puedo hace unos días un amigo me facilitó esta tarea dándome la solución para que jugar al Guitar Hero no conlleve pegarme un viaje de más de media hora hasta casa de Manolo.

A falta de videoconsola, el Guitar Zero emula la version de este gran juego para ordenador. Pero que cutre jugar con el teclado, ¿no? – pensarás tú. Pues sí, así sería sino fuera porque el teclado emula la guitarra, y cuando juegas al Guitar Zero, más allá de colocarte como si fueras a charlar por el Messenger, tienes que coger el teclado como si de una guitarra se tratara, siendo las efes las teclas, y el enter la “cuerda”.
Y ya está. Horas de perdición delante del ordenador creando conflictivas caras de extrañeza cuando entra alguien a mi habitación y me ve con el teclado en la mano como si lo estuviera meciendo…
En fín, merece la pena parecer un loco.
Hasta la vuelta.
En mi casa, para ir de mi habitación a la cocina, tengo que pasar por el salón. Pocas cosas pueden hacer interrumpir mi paso cuando voy a por un yogurt de fresa. Algo lo ha conseguido esta vez, extraño teniendo en cuenta que ese algo venía de la tele. Cuando me he querido dar cuenta estaba volviendo sobre mis pasos, del salón hacia la habitación, porque sentía que el viaje ya había merecido la pena sin necesidad de abrir la nevera. En la tele: LA ESCOBA RECOGELOTODO.
Si y SI, por fín un teletienda que me hace recuperar la fe de aquellos días en los que Ovideo, entre saltos, nos anunciaba las plantillas para los pies, o en el que Martín Godián, ilustre médico, nos recordaba como el Slenderton llegaba no a miles, sino a millones de terminaciones nerviosas en nuestro cuerpo.
Debido a que el formato de los teletiendas son todos muy parecidos entre sí, resulta muy fino el hilo que separa un buen teletienda, de un teletienda mediocre. Así pues el mix presentador-producto juega un papel fundamental en estos anuncios de la vida real.
Puesto este producto tan jodidamente atractivo sobre la mesa, faltaba el otro factor determinante, el presentador: gordo, con ojeras y aburrido de si mismo… ese hombre nos enseñaba como la escoba recogelotodo llegaba a los rincones más complicados del hogar pulsando tan solo un botón. Impagable el momento en el que tenía que elevar la voz hasta el punto de gritar cuando le daba al botón para que se le oyera o como cuando barría se daba golpes en el micrófono haciendo de esta forma inútiles sus gritos.
- Y da igual moqueta, alfombra, parqué… sobre todas las superficies es efectiva nuestra escoba!
Que grande. Y mientras aquí sigo yo, con aún la resaca de lo que acabo de ver y una maleta sin terminar de hacer en mi espalda. Y es que mañana me voy un fin de semana a Barcelona casi de rebote aprovechando un hueco vacío en el coche de unas amigas que han tenido la equivocada idea de ajuntarme. Todo sea para que la gasolina les salga más barata. Je!.
Rellenando mi tiempo como buenamente puedo hace unos días un amigo me facilitó esta tarea dándome la solución para que jugar al Guitar Hero no conlleve pegarme un viaje de más de media hora hasta casa de Manolo.

A falta de videoconsola, el Guitar Zero emula la version de este gran juego para ordenador. Pero que cutre jugar con el teclado, ¿no? – pensarás tú. Pues sí, así sería sino fuera porque el teclado emula la guitarra, y cuando juegas al Guitar Zero, más allá de colocarte como si fueras a charlar por el Messenger, tienes que coger el teclado como si de una guitarra se tratara, siendo las efes las teclas, y el enter la “cuerda”.
Y ya está. Horas de perdición delante del ordenador creando conflictivas caras de extrañeza cuando entra alguien a mi habitación y me ve con el teclado en la mano como si lo estuviera meciendo…
En fín, merece la pena parecer un loco.
Hasta la vuelta.
lunes, agosto 27, 2007
Decisiones al filo
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Yo tenía unos trece años, el año anterior había estado en un equipo de atletismo gratuito y ya por entonces me daba cuenta que correr y ya se me quedaba corto. Animado por unos amigos me apunté entonces a un equipo municipal de baloncesto. Tuvieron que pasar unos ocho años e irme un año a vivir al extranjero, para pasar un año de inactividad.
Durante el tiempo que he estado viviendo en Londres siempre me rondaba por la cabeza comprar un balón y salir a echar unos tiros cualquier momento en el que mi cabeza necesitara algún rato de desconexión. Muchos contras hacían que esto fuera posible: Mis inestables horarios de trabajo; que para llegar a las canchas más cercanas tuviera que coger un autobús; la lluvia que hacía que estas estuvieran casi siempre mojadas o lo desconocido del baloncesto en un país donde el segundo deporte nacional es el, joder es que me da hasta vergüenza decirlo… el cricket y el tercero es el, ufff, venga tu puedes…el rugby…pues me lo ponía más que difícil.
Otra vez aquí me encuentro con dos posibilidades ante mí:
- Volver al equipo de siempre.
Pros:
- Entrenar cuatro días a la semana jugando el domingo conseguiría que mi cuerpo saliera de esta carretera hacia la flacidez que entró en el momento que llegué al mundo de las alitas de pollo y las patatas fritas por 3 libras.
- Jugar en la liga autonómica. Jugar contra equipos competitivos en canchas la mar de decentes y todo con cierto ambiente de seriedad.
- Cobrar un dinerillo al mes.
Contras:
- Compromiso. Y en esa palabra tan jodida se resumen todos los contras, y es que, que todo sea más serio, hace que a su vez haya que comprometerse llegando puntual a los entrenamientos y partidos, faltar a los entrenamientos solo por una razón justificada y bueno como que etcétera o algo.
- Entrar en un equipo municipal.
Pros:
- Libertad: Sentir que juego al baloncesto porque me apetece y cuando me apetece, no porque en mi agenda ponga que el martes a las 9 tenga que ir a entrenar.
- Ambiente: Al no haber tanto presión sobre qué hacer, como hacerlo y cuando hacerlo, el ambiente sería más distentido. El equipo estaría formado por gente de barrio que piensa a partes iguales en el partido y en la cerveza de después de este.
Contras:
- El nivel del equipo es como para estar luchando entre los tres últimos. No me importa especialmente, pero bueno, el dato ahí esta.
- El nivel de la liga también sería bastante más bajo, las canchas, los arbitros, en fin, pijerio puro y duro señora, pero siempre esta ahí.
- Tendría que pagar.
Puestas las cartas sobre la mesa ahora es momento de elegir. Lo cierto es que mañana empieza la pretemporada con el equipo de autonómica y aún no tengo muy claro que cojones hacer.
¿A que todo esto os importa una mierda?
Yo tenía unos trece años, el año anterior había estado en un equipo de atletismo gratuito y ya por entonces me daba cuenta que correr y ya se me quedaba corto. Animado por unos amigos me apunté entonces a un equipo municipal de baloncesto. Tuvieron que pasar unos ocho años e irme un año a vivir al extranjero, para pasar un año de inactividad.
Durante el tiempo que he estado viviendo en Londres siempre me rondaba por la cabeza comprar un balón y salir a echar unos tiros cualquier momento en el que mi cabeza necesitara algún rato de desconexión. Muchos contras hacían que esto fuera posible: Mis inestables horarios de trabajo; que para llegar a las canchas más cercanas tuviera que coger un autobús; la lluvia que hacía que estas estuvieran casi siempre mojadas o lo desconocido del baloncesto en un país donde el segundo deporte nacional es el, joder es que me da hasta vergüenza decirlo… el cricket y el tercero es el, ufff, venga tu puedes…el rugby…pues me lo ponía más que difícil.
Otra vez aquí me encuentro con dos posibilidades ante mí:
- Volver al equipo de siempre.
Pros:
- Entrenar cuatro días a la semana jugando el domingo conseguiría que mi cuerpo saliera de esta carretera hacia la flacidez que entró en el momento que llegué al mundo de las alitas de pollo y las patatas fritas por 3 libras.
- Jugar en la liga autonómica. Jugar contra equipos competitivos en canchas la mar de decentes y todo con cierto ambiente de seriedad.
- Cobrar un dinerillo al mes.
Contras:
- Compromiso. Y en esa palabra tan jodida se resumen todos los contras, y es que, que todo sea más serio, hace que a su vez haya que comprometerse llegando puntual a los entrenamientos y partidos, faltar a los entrenamientos solo por una razón justificada y bueno como que etcétera o algo.
- Entrar en un equipo municipal.
Pros:
- Libertad: Sentir que juego al baloncesto porque me apetece y cuando me apetece, no porque en mi agenda ponga que el martes a las 9 tenga que ir a entrenar.
- Ambiente: Al no haber tanto presión sobre qué hacer, como hacerlo y cuando hacerlo, el ambiente sería más distentido. El equipo estaría formado por gente de barrio que piensa a partes iguales en el partido y en la cerveza de después de este.
Contras:
- El nivel del equipo es como para estar luchando entre los tres últimos. No me importa especialmente, pero bueno, el dato ahí esta.
- El nivel de la liga también sería bastante más bajo, las canchas, los arbitros, en fin, pijerio puro y duro señora, pero siempre esta ahí.
- Tendría que pagar.
Puestas las cartas sobre la mesa ahora es momento de elegir. Lo cierto es que mañana empieza la pretemporada con el equipo de autonómica y aún no tengo muy claro que cojones hacer.
¿A que todo esto os importa una mierda?
jueves, agosto 23, 2007
Élfico
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Y pasamos por Bilbao el fin de semana, ¿qué decir al respecto? Muy malamente se lo tiene que montar uno para que, juntándose con catorce individuos como con los que me junté, compartiendo hostal, risas y borracheras a partes iguales, se lo pase mal.
Siempre me ha dado algo de mala espina ese tipo de eventos en los que miles de personas tienden a juntarse con el fin de pasarlo bien, desfasar, emborracharse y todas esas palabras que usamos los jóvenes hoy por hoy. San Fermines, Festival de Ortigueira… Ibiza, me llaman tanto la atención como el último single de Avenged Sevenfold. ¿Por qué la semana grande de Bilbao iba a ser una excepción? Como ya dije en el anterior post, Bilbao siempre ha sido una ciudad que me ha llamado mucha la atención y que tenía muchas ganas de conocer independientemente de sus fiestas, si añadimos a esto la cuadrilla que nos juntábamos allí, todo principio que pudiera tener en mi cabeza se derrumbaba como un castillo de naipes, porque lo cierto es que con estos personajillos ya me podría haber ido a una maratón de cine polaco de autor, que seguro que lo hubiéramos pasado pirata de todas formas.
Dicho esto comentar que a Bilbao me he quedado con las ganas de volver porque solo he podido verla de noche, con mucha gente, y cuando digo mucha gente quiero decir mucha gente con rastas (olvidaos de aquella imagen de euskaldun con pendiente de plata colgandero, lo que allí se lleva son las rastas, cuatro en el cogote, por toda la cabeza, en el sobaco, donde sea) y también sin que dos de cada tres calles sean una riada de orín (quien no se ha acordado de Txumari Alfaro al leer la palabra “orín”?).
Aparte de Bilbao también estuvimos en Portugalete, pueblo con cuestas, cuestas y alguna que otra cuesta también. Resulto entrañable conocer el pueblo del que tanto hemos oído hablar a Javi y al día siguiente Bermeo, ¿qué decir? a veces darse una vuelta por un puerto pegado al mar es suficiente para quedarse con una muy buena impresión de un sitio, me paso con Bermeo.
Enésimo síndrome chungopostvuelta al que a base de repetirlo poco a poco me voy acostumbrando. Ahora Madrid hasta el final de las vacaciones, vuelta a la universidad en octubre y a buscar algo de trabajo para septiembre con la que poder ir saldando deudas.
Lo que me cuesta actualizar estos días oiga.
Y pasamos por Bilbao el fin de semana, ¿qué decir al respecto? Muy malamente se lo tiene que montar uno para que, juntándose con catorce individuos como con los que me junté, compartiendo hostal, risas y borracheras a partes iguales, se lo pase mal.
Siempre me ha dado algo de mala espina ese tipo de eventos en los que miles de personas tienden a juntarse con el fin de pasarlo bien, desfasar, emborracharse y todas esas palabras que usamos los jóvenes hoy por hoy. San Fermines, Festival de Ortigueira… Ibiza, me llaman tanto la atención como el último single de Avenged Sevenfold. ¿Por qué la semana grande de Bilbao iba a ser una excepción? Como ya dije en el anterior post, Bilbao siempre ha sido una ciudad que me ha llamado mucha la atención y que tenía muchas ganas de conocer independientemente de sus fiestas, si añadimos a esto la cuadrilla que nos juntábamos allí, todo principio que pudiera tener en mi cabeza se derrumbaba como un castillo de naipes, porque lo cierto es que con estos personajillos ya me podría haber ido a una maratón de cine polaco de autor, que seguro que lo hubiéramos pasado pirata de todas formas.
Dicho esto comentar que a Bilbao me he quedado con las ganas de volver porque solo he podido verla de noche, con mucha gente, y cuando digo mucha gente quiero decir mucha gente con rastas (olvidaos de aquella imagen de euskaldun con pendiente de plata colgandero, lo que allí se lleva son las rastas, cuatro en el cogote, por toda la cabeza, en el sobaco, donde sea) y también sin que dos de cada tres calles sean una riada de orín (quien no se ha acordado de Txumari Alfaro al leer la palabra “orín”?).
Aparte de Bilbao también estuvimos en Portugalete, pueblo con cuestas, cuestas y alguna que otra cuesta también. Resulto entrañable conocer el pueblo del que tanto hemos oído hablar a Javi y al día siguiente Bermeo, ¿qué decir? a veces darse una vuelta por un puerto pegado al mar es suficiente para quedarse con una muy buena impresión de un sitio, me paso con Bermeo.
Enésimo síndrome chungopostvuelta al que a base de repetirlo poco a poco me voy acostumbrando. Ahora Madrid hasta el final de las vacaciones, vuelta a la universidad en octubre y a buscar algo de trabajo para septiembre con la que poder ir saldando deudas.
Lo que me cuesta actualizar estos días oiga.
viernes, agosto 17, 2007
Makahierros
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Un tío anda sobre la linea amarilla del andén del metro, sin cascos puestos va silbando algo que creo reconocer. Me extraña hacerlo y es que yo creía que la gente que silbaba cosas lo hacían siempre eligiendo soplidos al azar, sin embargo ahí estaba él silbando la canción de Aladdín. Recuerdo algo y trago saliba. Acto seguido me cago en la puta.
Ya dentro del metro una chica se sienta delante de mí y empieza a hablar con sus amigos sobre un programa de modelos. Nada por lo preocuparse si no fuera que la chica estaba hablando en serio. Como sintiéndolo:
“¡Y bueno! Increíble cuando le pusieron un huevo a la modelo en un zapato sin tacón… tenía que andar sobre la pasarela sin romperlo!”
Que guay, tía.
Empiezo a pensar en toda esa gente con la que no acabo de conectar. Esa gente que a pesar de que me la han presentado ochocientas veces soy incapaz de mantener más de tres frases absurdas de conversación. Pienso en los amigos que ahora tengo y sonrío al darme cuenta en que no ando lejos de alcanzar una de las mayores virtudes que al ser humano se le puede conceder: el ser selectivo.
Ayer y antes de ayer han tenido a bien pasarse por mi casa Nerea, Tania y Nash. Compañera de piso, hermana de ella y amigo de Londres respectivamente. Dos jovenas de Barcelona y un joveno de Londres, me incitaban a hacer de guía de turístico de esta mi ciudad: Madrid.
Desde siempre he visto Madrid como una ciudad la cual visitar no era cuestión de, vente aquí, después aquí y luego allá. Siempre he considerado Madrid como una ciudad de ir descubriendo poco a poco, una de esas ciudades de las que aprendes más de las personas, tiendas o bares que de los edificios, de ahí que estuviera un tanto esceptico ante la idea de ser “guía” de alguién en esta mi ciudad y más habiéndola abandonado hasta hace poco durante un buen periodo de tiempo.
Puesto el reto sobre la mesa me llevé a Nerea, Tania y Nash por el centro: Parque del Retiro, Sol, Plaza Mayor, Palacio Real ,Jardines de Sabatini, Puente de Segovia, Puerta de Toledo... haciendo de guía durante tan solo dos tardes y con nuestra cabeza más puesta en el reencuentro con Ana, lo de hacer de guía alcanzaba un next level. Fuera como fuese me alegré de reconsiderar mi teoría sobre Madrid y es que las calles limpias y semivacías por la marcha de nuestros conciudadanos a las costas españolas hacían de Madrid un sitio más agradable y tranquilo por el que andar por sus calles me resultó verdaderamente agradable. La compañía siempre ayuda, pues claro.
Ahora toca decir adiós, cagarme otra vez en la puta y pensar que al menos un buen fin de semana se avecina y es que mañana sobre las cuatro de la tarde iré rumbo a Bilbao con un buen puñado de amigos a conocer esa ciudad que ya desde hace tiempo tanto me llama la atención.
Veremos que tal.
Un tío anda sobre la linea amarilla del andén del metro, sin cascos puestos va silbando algo que creo reconocer. Me extraña hacerlo y es que yo creía que la gente que silbaba cosas lo hacían siempre eligiendo soplidos al azar, sin embargo ahí estaba él silbando la canción de Aladdín. Recuerdo algo y trago saliba. Acto seguido me cago en la puta.
Ya dentro del metro una chica se sienta delante de mí y empieza a hablar con sus amigos sobre un programa de modelos. Nada por lo preocuparse si no fuera que la chica estaba hablando en serio. Como sintiéndolo:
“¡Y bueno! Increíble cuando le pusieron un huevo a la modelo en un zapato sin tacón… tenía que andar sobre la pasarela sin romperlo!”
Que guay, tía.
Empiezo a pensar en toda esa gente con la que no acabo de conectar. Esa gente que a pesar de que me la han presentado ochocientas veces soy incapaz de mantener más de tres frases absurdas de conversación. Pienso en los amigos que ahora tengo y sonrío al darme cuenta en que no ando lejos de alcanzar una de las mayores virtudes que al ser humano se le puede conceder: el ser selectivo.
Ayer y antes de ayer han tenido a bien pasarse por mi casa Nerea, Tania y Nash. Compañera de piso, hermana de ella y amigo de Londres respectivamente. Dos jovenas de Barcelona y un joveno de Londres, me incitaban a hacer de guía de turístico de esta mi ciudad: Madrid.
Desde siempre he visto Madrid como una ciudad la cual visitar no era cuestión de, vente aquí, después aquí y luego allá. Siempre he considerado Madrid como una ciudad de ir descubriendo poco a poco, una de esas ciudades de las que aprendes más de las personas, tiendas o bares que de los edificios, de ahí que estuviera un tanto esceptico ante la idea de ser “guía” de alguién en esta mi ciudad y más habiéndola abandonado hasta hace poco durante un buen periodo de tiempo.
Puesto el reto sobre la mesa me llevé a Nerea, Tania y Nash por el centro: Parque del Retiro, Sol, Plaza Mayor, Palacio Real ,Jardines de Sabatini, Puente de Segovia, Puerta de Toledo... haciendo de guía durante tan solo dos tardes y con nuestra cabeza más puesta en el reencuentro con Ana, lo de hacer de guía alcanzaba un next level. Fuera como fuese me alegré de reconsiderar mi teoría sobre Madrid y es que las calles limpias y semivacías por la marcha de nuestros conciudadanos a las costas españolas hacían de Madrid un sitio más agradable y tranquilo por el que andar por sus calles me resultó verdaderamente agradable. La compañía siempre ayuda, pues claro.
Ahora toca decir adiós, cagarme otra vez en la puta y pensar que al menos un buen fin de semana se avecina y es que mañana sobre las cuatro de la tarde iré rumbo a Bilbao con un buen puñado de amigos a conocer esa ciudad que ya desde hace tiempo tanto me llama la atención.
Veremos que tal.
martes, agosto 07, 2007
How much is too much?
___________________________________________________________
En esta habitación, la mía, hace un calor que roza lo absurdo.
Un mes hace que volví de Londres. Cuatro semanas. Según va pasando el tiempo puedo ver las cosas desde un punto de vista más frío, menos sentimental.
La primera semana, me reencontraba con gente, con lugares... mientras mi cabeza solo podía pensar en lo que había dejado. Sentimientos contradictorios que en la mayoría de los casos siempre iban a parar a algun flashback, algun momento vivido en Londres. Se que no daba igual lo que pasara, pero si que daba igual lo que yo hiciera, mi cabeza seguía estando ahí. Una puerta abierta al final de semana me decía algo así como “aquí tienes la excusa perfecta para que todo esto que estas pasando ahora sea más llevadero”. Un campamento en La Rioja. Quince días conviviendo con mis amigos. La idea me hacía sonreir.
Segunda y tercera semana en La Rioja. Recuerdo un día en el que no paré de cagarme la puta. Uno. De no ser por ese montón de niños que me preguntaban cada diez segundos que había de comer, por esa vida semiprimitiva en mitad del campo o por los ya mencionados amigos, no quiero ni imaginarme por cuanto se habría multiplicado la cifra.
Vuelta de La Rioja con expectativa de no saber muy bien que iba a pasar. Mis salidas a Madrid ya no formaban parte de una toma de contacto sino más de una verdadera readaptación necesaria para por una parte ubicar mi cabeza de una vez por todas y por otra evitar quedarme en casa. Y vaya si lo hice. Tres años hacía que no me bañaba en una piscina y en una semana me baño en tres distintas, repito noches de dormir poco y hacerlo borracho, van saliendo planes que casi sin quererlo se van superando a los anteriores...
Hoy lunes me he pasado el día entero en casa y lo mejor de esta noticía es que de verdad me apetecía hacerlo. Releo lo escrito y creo que el proceso “vuelve a la realidad si tienes cojones” ha sido bastante positivo. Miro hacia delante con optimismo.
T - Deberías apuntarte en un cuaderno todas las cosas que quieras hacer
P - Para luego torturarte por ver que la mayoria no las has hecho
En esta habitación, la mía, hace un calor que roza lo absurdo.
Un mes hace que volví de Londres. Cuatro semanas. Según va pasando el tiempo puedo ver las cosas desde un punto de vista más frío, menos sentimental.
La primera semana, me reencontraba con gente, con lugares... mientras mi cabeza solo podía pensar en lo que había dejado. Sentimientos contradictorios que en la mayoría de los casos siempre iban a parar a algun flashback, algun momento vivido en Londres. Se que no daba igual lo que pasara, pero si que daba igual lo que yo hiciera, mi cabeza seguía estando ahí. Una puerta abierta al final de semana me decía algo así como “aquí tienes la excusa perfecta para que todo esto que estas pasando ahora sea más llevadero”. Un campamento en La Rioja. Quince días conviviendo con mis amigos. La idea me hacía sonreir.
Segunda y tercera semana en La Rioja. Recuerdo un día en el que no paré de cagarme la puta. Uno. De no ser por ese montón de niños que me preguntaban cada diez segundos que había de comer, por esa vida semiprimitiva en mitad del campo o por los ya mencionados amigos, no quiero ni imaginarme por cuanto se habría multiplicado la cifra.
Vuelta de La Rioja con expectativa de no saber muy bien que iba a pasar. Mis salidas a Madrid ya no formaban parte de una toma de contacto sino más de una verdadera readaptación necesaria para por una parte ubicar mi cabeza de una vez por todas y por otra evitar quedarme en casa. Y vaya si lo hice. Tres años hacía que no me bañaba en una piscina y en una semana me baño en tres distintas, repito noches de dormir poco y hacerlo borracho, van saliendo planes que casi sin quererlo se van superando a los anteriores...
Hoy lunes me he pasado el día entero en casa y lo mejor de esta noticía es que de verdad me apetecía hacerlo. Releo lo escrito y creo que el proceso “vuelve a la realidad si tienes cojones” ha sido bastante positivo. Miro hacia delante con optimismo.
T - Deberías apuntarte en un cuaderno todas las cosas que quieras hacer
P - Para luego torturarte por ver que la mayoria no las has hecho
martes, julio 31, 2007
Tócala otra vez, Joe
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Me marcho de la cocina corriendo con el zumo de naranja en la mano, en la Kiss Fm están poniendo el “You can´t leave your hat on” de Joe Cocker, otra vez la puta canción del stripteasse en la Kiss FM, otra vez la Kiss FM. Ya sentado en la silla de mi habitación aún puedo escuchar el eco de la voz de mi madre diciéndome que me tome el zumo rápido “antes de que se le vayan las vitaminas”.
La realidad golpea fuerte y lo hace deprisa. No da tiempo a excusas del tipo “que acabo de llegar, joooodeeeeer”. Se la suda. Me pongo música, me bebo el zumo de naranja en dos tientos y empiezo a escribir esto.
Echando la vista hacía atrás contemplo mi vida más como un reality show que como cualquier otra cosa:
En Noviembre me voy a vivir a Londres.
Vuelvo a casa por Navidad una semana.
Me marcho a Londres de nuevo a seguir viviendo allí durante seis meses más.
Dejo Londres para siempre para a volver a Madrid… una semana.
Me voy a La Rioja durante quince días a hacer de cocinero en un campamento.
Vuelvo a Madrid.
Escucho a Joe Cocker.
Me tomo un zumo de naranja.
Escribo esto.
Me siento como si alguien estuviera haciendo un experimento conmigo con el fin de que la palabra DESUBICADO adquiera el máximo sentido posible dentro de la cabeza de una persona. Grff.
¿El campamento? Pues muy bien, gracias.
Escogí la fecha de vuelta a Madrid tras Londres teniendo en cuenta el poder irme estos quince días. He cocinado, he trabajado en cosas que en principio no me correspondían sin cobrar un duro, me han picado miles de bichos en miles de sitios, me he duchado con regaderas, agua fría, bañador y chanclas, he dormido en una esterilla y un saco teniendo por almohada cualquier sudadera… Sacar una conclusión positiva del campamento a pesar de todos estos contras, me deja sin la necesidad de escribir todos los pros para entender lo bien que me ha venido esta escapada. Suena fuerte eso de que un parque perdido en La Rioja me haya ayudado a recuperarme del shock “comebacktothereality” consiguiendo que esos nudos en el estomago vayan apretando un poco menos.
Y ahora llega Agosto y según lo escribo ya sudo por el calor mental y físico que me entra. Es tiempo de reflexionar, de coger el toro por los cuernos y de conseguir que Madrid me empiece a motivar por cualquier razón por estúpida que sea.
Y ahora si me disculpais me voy a dormir en una cama, a ver que tal.
Me marcho de la cocina corriendo con el zumo de naranja en la mano, en la Kiss Fm están poniendo el “You can´t leave your hat on” de Joe Cocker, otra vez la puta canción del stripteasse en la Kiss FM, otra vez la Kiss FM. Ya sentado en la silla de mi habitación aún puedo escuchar el eco de la voz de mi madre diciéndome que me tome el zumo rápido “antes de que se le vayan las vitaminas”.
La realidad golpea fuerte y lo hace deprisa. No da tiempo a excusas del tipo “que acabo de llegar, joooodeeeeer”. Se la suda. Me pongo música, me bebo el zumo de naranja en dos tientos y empiezo a escribir esto.
Echando la vista hacía atrás contemplo mi vida más como un reality show que como cualquier otra cosa:
En Noviembre me voy a vivir a Londres.
Vuelvo a casa por Navidad una semana.
Me marcho a Londres de nuevo a seguir viviendo allí durante seis meses más.
Dejo Londres para siempre para a volver a Madrid… una semana.
Me voy a La Rioja durante quince días a hacer de cocinero en un campamento.
Vuelvo a Madrid.
Escucho a Joe Cocker.
Me tomo un zumo de naranja.
Escribo esto.
Me siento como si alguien estuviera haciendo un experimento conmigo con el fin de que la palabra DESUBICADO adquiera el máximo sentido posible dentro de la cabeza de una persona. Grff.
¿El campamento? Pues muy bien, gracias.
Escogí la fecha de vuelta a Madrid tras Londres teniendo en cuenta el poder irme estos quince días. He cocinado, he trabajado en cosas que en principio no me correspondían sin cobrar un duro, me han picado miles de bichos en miles de sitios, me he duchado con regaderas, agua fría, bañador y chanclas, he dormido en una esterilla y un saco teniendo por almohada cualquier sudadera… Sacar una conclusión positiva del campamento a pesar de todos estos contras, me deja sin la necesidad de escribir todos los pros para entender lo bien que me ha venido esta escapada. Suena fuerte eso de que un parque perdido en La Rioja me haya ayudado a recuperarme del shock “comebacktothereality” consiguiendo que esos nudos en el estomago vayan apretando un poco menos.
Y ahora llega Agosto y según lo escribo ya sudo por el calor mental y físico que me entra. Es tiempo de reflexionar, de coger el toro por los cuernos y de conseguir que Madrid me empiece a motivar por cualquier razón por estúpida que sea.
Y ahora si me disculpais me voy a dormir en una cama, a ver que tal.
miércoles, julio 11, 2007
Poluciones Nocturnas
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Van pasando los días sin darme un pequeño descanso para asimilar. Mi sentimiento en cuanto a la nostalgia tras los primeros momentos de volver de Londres está cambiando de una sensación de ahogo mezclada con constantes nudos en el estómago a una especie de alegría porque de alguna forma ese sentimiento va unido a Londres y es de las pocas cosas que aún me atan a esa ciudad que tantas patadas en el culo me ha dado.
Ayer estuve en el barrio de Manoteras, inyección de realidad a la que no me preparé lo suficiente. Carnicería Carmela, un sol de justicia pegando en parques desérticos y edificios de ladrillos naranjas, ese bar de tapas al que nos sentamos a tomar unas cervezas, personas tan jodidamente españolas por todos lados. He perdido la cuenta de las veces que he repetido lo extraño de escuchar todo el mundo hablando en español a mi alrededor, poder entender todo lo que dicen y que a su vez puedan entender las burradas que digo sobre ellos o entrar a unos chinos y decirles “¿Cuanto es?” y que te respondan en español.
Esta semana está siendo algo así como un puente de preparación y es que este mismo Domingo vuelvo a hacer de cocinero en el campamento que llevan mis amigos. Londres, Madrid, La Rioja… en cuestión de una semana voy a convivir en tres sitios distintos de formas totalmente diferentes, algo así como una prueba para aprender a salir de esto que físicamente ahora mismo no es más que una habitación con música que echaba de menos, pero que emocionalmente va cargado de demasiadas cosas como para pensar en ellas sin volverme loco en el intento.
Vuelvo a Poluciones Nocturnas.
Van pasando los días sin darme un pequeño descanso para asimilar. Mi sentimiento en cuanto a la nostalgia tras los primeros momentos de volver de Londres está cambiando de una sensación de ahogo mezclada con constantes nudos en el estómago a una especie de alegría porque de alguna forma ese sentimiento va unido a Londres y es de las pocas cosas que aún me atan a esa ciudad que tantas patadas en el culo me ha dado.
Ayer estuve en el barrio de Manoteras, inyección de realidad a la que no me preparé lo suficiente. Carnicería Carmela, un sol de justicia pegando en parques desérticos y edificios de ladrillos naranjas, ese bar de tapas al que nos sentamos a tomar unas cervezas, personas tan jodidamente españolas por todos lados. He perdido la cuenta de las veces que he repetido lo extraño de escuchar todo el mundo hablando en español a mi alrededor, poder entender todo lo que dicen y que a su vez puedan entender las burradas que digo sobre ellos o entrar a unos chinos y decirles “¿Cuanto es?” y que te respondan en español.
Esta semana está siendo algo así como un puente de preparación y es que este mismo Domingo vuelvo a hacer de cocinero en el campamento que llevan mis amigos. Londres, Madrid, La Rioja… en cuestión de una semana voy a convivir en tres sitios distintos de formas totalmente diferentes, algo así como una prueba para aprender a salir de esto que físicamente ahora mismo no es más que una habitación con música que echaba de menos, pero que emocionalmente va cargado de demasiadas cosas como para pensar en ellas sin volverme loco en el intento.
Vuelvo a Poluciones Nocturnas.
miércoles, febrero 07, 2007
A veces
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A veces, que no pase nada es bueno, porque eso significa que no está pasando nada malo.
A veces, que no pase nada es bueno, porque eso significa que no está pasando nada malo.
martes, enero 02, 2007
¿Noche qué?
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Sentado en la cocina de casa me fijo en el microondas, en la bitrocerámica, en esas cosas que casi ni te das cuenta que existen cuando te acostumbras a ellas y que volveré a echar en falta dentro de unas horas cuando este en Londres. Me resulta curioso despertarme en un país y acostarme en otro. Esta sensación se multiplica cuando, además, ese mismo día me despertaré en un año y me acostaré en el siguiente.
Repaso en mi cabeza lo que ha dado de sí esta semana que he pasado en Madrid. He visto a casi todas las personas que necesitaba ver, he jugado al baloncesto después de meses (uno de siete en triples, uf) he descansado y me he divertido. Me doy cuenta que a veces no puedo evitar decepcionarme con ciertas cosas a pesar de ser consciente que probablemente el problema no este en la acción, sino en la interpretación. ¿Qué puedo decir? Si me dieran una lista de defectos y tuviera que elegir uno, este sería posiblemente el primero.
No me he afeitado en toda la semana en Madrid siendo el periodo de tiempo más largo que dejo crecer pelo en mi cara (hablo de barba, no de perilla).
Me voy de Madrid cerrando este paréntesis vacacional dentro de este gran corchete que esta siendo la etapa en Londres.
Me pica la “barba”.
Llego con el tiempo justo al aeropuerto. Facturo la maleta sin casi recordar como era esta posponiendo un posible pequeño sufrimiento cuando tenga que reconocerla en Gatwick.
En el control policial me hacen tirar el desodorante que tengo en la mochila y sacar el café rebuscándolo entre mis cosas para demostrar que aquello no era un termo con el que pretendía inmolarme durante el vuelo.
Corriendo entro al avión y me alegro al ver que me toca ventanilla y espacio suficiente delante de mis piernas para poder estirarlas. El avión despega y en cuestión de minutos sobrevuelo las nubes. Me gusta poder verlo y me gusta que llueva debajo de mis pies.
Hora y cuarenta de viaje. Aterrizo en Londres...
Sentado en la cocina de casa me fijo en el microondas, en la bitrocerámica, en esas cosas que casi ni te das cuenta que existen cuando te acostumbras a ellas y que volveré a echar en falta dentro de unas horas cuando este en Londres. Me resulta curioso despertarme en un país y acostarme en otro. Esta sensación se multiplica cuando, además, ese mismo día me despertaré en un año y me acostaré en el siguiente.
Repaso en mi cabeza lo que ha dado de sí esta semana que he pasado en Madrid. He visto a casi todas las personas que necesitaba ver, he jugado al baloncesto después de meses (uno de siete en triples, uf) he descansado y me he divertido. Me doy cuenta que a veces no puedo evitar decepcionarme con ciertas cosas a pesar de ser consciente que probablemente el problema no este en la acción, sino en la interpretación. ¿Qué puedo decir? Si me dieran una lista de defectos y tuviera que elegir uno, este sería posiblemente el primero.
No me he afeitado en toda la semana en Madrid siendo el periodo de tiempo más largo que dejo crecer pelo en mi cara (hablo de barba, no de perilla).
Me voy de Madrid cerrando este paréntesis vacacional dentro de este gran corchete que esta siendo la etapa en Londres.
Me pica la “barba”.
Llego con el tiempo justo al aeropuerto. Facturo la maleta sin casi recordar como era esta posponiendo un posible pequeño sufrimiento cuando tenga que reconocerla en Gatwick.
En el control policial me hacen tirar el desodorante que tengo en la mochila y sacar el café rebuscándolo entre mis cosas para demostrar que aquello no era un termo con el que pretendía inmolarme durante el vuelo.
Corriendo entro al avión y me alegro al ver que me toca ventanilla y espacio suficiente delante de mis piernas para poder estirarlas. El avión despega y en cuestión de minutos sobrevuelo las nubes. Me gusta poder verlo y me gusta que llueva debajo de mis pies.
Hora y cuarenta de viaje. Aterrizo en Londres...
martes, noviembre 07, 2006
Nos vamos
___________________________________________________________
En este último post mi intención es por un parte reflejar que será de mi vida bloggera y todo a lo que ella rodea a partir de ahora y por otra dejar una despedida intentando estar a la altura de unas circunstancias tan altas que casi ni las puedo ver.
Siempre he creído que el que haya vida después de la muerte, tiene que ser toda una jodienda, y es que si lo pasamos mal cuando se muere un conocido nuestro, ¿cómo lo tendremos que pasar cuando todos nuestros conocidos mueran de repente? Al fin y al cabo esto es lo que implica morirse. Yo por mi prefiero quedarme enterrado sin enterarme de nada o si acaso reencarnarme en Pitita Ridruejo o Pau Gasol.
Irme a Londres sería algo así como morirme, y es que abandono una vida para meterme en otra donde no está toda esa gente que me hace sentirme tan orgulloso de hacer lo que he hecho y de la forma en que lo he hecho, y como ya dije, este enorme handicap me hace coger fuerza y moral para seguir adelante. Que si, que la metáfora de la muerte es un poco hardcore, pero si no hago una metáfora en este mi último post sería como despedirme sin decir algún chiste malo.
Agradezco a todas aquellas personas que han apoyado mi decisión y me han dado alas para seguir hacia delante casi tanto como a aquellas que creen que he escogido mal el momento y que hago mal yéndome ahora. Este tipo de cosas hay que hacerlas por motivaciones totalmente personales, pero el hecho que haya apoyos y “pruebas” exteriores siempre incentiva de alguna manera las acciones propias.
Escribo esto a falta de unas cuantas horas de estar en Londres y la palabra que resumiría mi estado ahora mismo sería expectativa. Son tantos los sentimientos concentrados que tengo ahora mismo dentro del cuerpo, que debe ser que se han reunido todos en un mismo punto y han decidido esconderse sin armar mucho jaleo. Al menos de momento. Desde los nervios (estoy como si me hubiera tomado tres tilas) hasta el sentimiento ese de saber que vas a echar mucho de menos a la gente de aquí. Soy consciente, pero aun no lo asimilo.
Y bueno, hablando ahora del blog, definitivamente lo voy a cerrar de forma temporal. ¿Por qué? Porque yéndome lo que quiero es dejar atrás Madrid y todo lo que ello conlleva. Poluciones Nocturnas sería un “lo que ello conlleva” bastante importante para mi. Ahora bien, el hecho cambiar de ciudad no significa que me deje de gustar escribir. Cierto es que muchas veces, cuando más cosas me pasan, más me cuesta escribir por aquello de saber sintetizar todo lo vivido, pero una vez conseguido es cuando más satisfecho me quedo con el resultado obtenido. Siendo asi, si dejara de escribir en un blog con todo lo que se me viene encima lo acabaría pagando caro:
Pompas y Circunstancias
Este será el blog que compartiremos Gonzalo y yo en nuestra estancia en Londres y en principio la idea es reunir lo que bien pudiera ser un cuaderno de bitácoras y un mail de esos que se reenvían a cien personas, contando las andanzas.
Sin mas este blog queda ahora cerrado hasta que vuelva a Madrid. Me despido con la frase de un grande y con el agradecimiento de todos los que os pasáis a leerme de vez en cuando.
Esto no es un adiós, es un hasta nunca. – Leslie Nielsen
En este último post mi intención es por un parte reflejar que será de mi vida bloggera y todo a lo que ella rodea a partir de ahora y por otra dejar una despedida intentando estar a la altura de unas circunstancias tan altas que casi ni las puedo ver.
Siempre he creído que el que haya vida después de la muerte, tiene que ser toda una jodienda, y es que si lo pasamos mal cuando se muere un conocido nuestro, ¿cómo lo tendremos que pasar cuando todos nuestros conocidos mueran de repente? Al fin y al cabo esto es lo que implica morirse. Yo por mi prefiero quedarme enterrado sin enterarme de nada o si acaso reencarnarme en Pitita Ridruejo o Pau Gasol.
Irme a Londres sería algo así como morirme, y es que abandono una vida para meterme en otra donde no está toda esa gente que me hace sentirme tan orgulloso de hacer lo que he hecho y de la forma en que lo he hecho, y como ya dije, este enorme handicap me hace coger fuerza y moral para seguir adelante. Que si, que la metáfora de la muerte es un poco hardcore, pero si no hago una metáfora en este mi último post sería como despedirme sin decir algún chiste malo.
Agradezco a todas aquellas personas que han apoyado mi decisión y me han dado alas para seguir hacia delante casi tanto como a aquellas que creen que he escogido mal el momento y que hago mal yéndome ahora. Este tipo de cosas hay que hacerlas por motivaciones totalmente personales, pero el hecho que haya apoyos y “pruebas” exteriores siempre incentiva de alguna manera las acciones propias.
Escribo esto a falta de unas cuantas horas de estar en Londres y la palabra que resumiría mi estado ahora mismo sería expectativa. Son tantos los sentimientos concentrados que tengo ahora mismo dentro del cuerpo, que debe ser que se han reunido todos en un mismo punto y han decidido esconderse sin armar mucho jaleo. Al menos de momento. Desde los nervios (estoy como si me hubiera tomado tres tilas) hasta el sentimiento ese de saber que vas a echar mucho de menos a la gente de aquí. Soy consciente, pero aun no lo asimilo.
Y bueno, hablando ahora del blog, definitivamente lo voy a cerrar de forma temporal. ¿Por qué? Porque yéndome lo que quiero es dejar atrás Madrid y todo lo que ello conlleva. Poluciones Nocturnas sería un “lo que ello conlleva” bastante importante para mi. Ahora bien, el hecho cambiar de ciudad no significa que me deje de gustar escribir. Cierto es que muchas veces, cuando más cosas me pasan, más me cuesta escribir por aquello de saber sintetizar todo lo vivido, pero una vez conseguido es cuando más satisfecho me quedo con el resultado obtenido. Siendo asi, si dejara de escribir en un blog con todo lo que se me viene encima lo acabaría pagando caro:
Pompas y Circunstancias
Este será el blog que compartiremos Gonzalo y yo en nuestra estancia en Londres y en principio la idea es reunir lo que bien pudiera ser un cuaderno de bitácoras y un mail de esos que se reenvían a cien personas, contando las andanzas.
Sin mas este blog queda ahora cerrado hasta que vuelva a Madrid. Me despido con la frase de un grande y con el agradecimiento de todos los que os pasáis a leerme de vez en cuando.
Esto no es un adiós, es un hasta nunca. – Leslie Nielsen
viernes, noviembre 03, 2006
Penul
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Finalmente nos vamos el martes día 7 de Noviembre. Gonzalo en un avión que saldrá a las 8 de la mañana aproximadamente, yo en otro que saldrá a las 3 de la tarde, también, también aproximadamente.
Para explicar porque volamos en vuelos distintos podría inventarme una tortuosa historia diciendo que nos hemos enfadado porque su novia le puso los cuernos conmigo y debido a esto él había prendido fuego a toda mi colección de cromos de El Rey León, pero la realidad es que lo que mueve nuestros intereses no es más que la misma mierda de siempre a la que nos tendremos que agarrar como un clavo ardiendo: la pela.
¿He dicho que nos tendremos que agarrar a una mierda?
Y es que Gonzalo vuela en Easyjet y cuanto más temprano saliera el vuelo, más barato salía la broma. Por mi parte gracias a que mi padre ejercía jornada laboral en la compañía de Air Plus, me consigue un billete de esos gratuitos en los que solo pago las tasas. Lo cierto es que me voy a Londres por 12,75 euros. La borrachera de este fin de semana doblará esa cantidad.
Así que al bueno de Gonzalo le toca esperar unas cuantas horas en el aeropuerto de Gatwick, mientras yo hago lo propio en el aeropuerto de barajas, o en mi casa, vete a saber.
De momento al aeropuerto nos viene a recoger un amigo de mi tía que se ha ofrecido a acercarnos a “donde sea necesario”. Un buen rollo de tío al que probablemente invitaré a una generosa bolsa de risketos. Ese “donde sea necesario” será el hostal Acacia en South Kensington donde hemos reservado un par de camas para pasar las cinco primeras noches y ya una vez en Londres buscar piso como condenados, porque lo cierto es que desde Madrid esa tarea es complicada hasta decir basta. El hostal barato, en buena zona y además dan desayuno continental.
Hace un par de días Gonzalo me mandaba este mensaje:
Acbo d ablr cn 1amga dl pueblo k sta n london trabajndo n sout knsnton,dce k todo dbuti y k ns invita a sangria cndo llegms.es una tia gnial,ya veras,mola!
Dos lagrimones se deslizaban por mis mejillas. El primero de ellos por el hecho de recibir un mensaje y el segundo por lo que en él decía. Yo que ni siquiera sabía que existía la sangría en Londres.
Mi actividad laboral allí sigue siendo una incógnita. Tras hablar con el amigo de mi tía, ese al que voy a invitar a los risketos, me comentó que conoce una agencia en el que pagando 50 libras, te consiguen trabajo en dos o tres días de camarero probablemente. Un 1 en la quiniela, a pesar de lo de las 50 libras.
Y bueno, hasta aquí el penúltimo post preLondres. En el último Y SOLO en el último diré que es lo que ocurrirá con el blog una vez me vaya.
Lo cerraré hasta mi vuelta a Madrid.
Finalmente nos vamos el martes día 7 de Noviembre. Gonzalo en un avión que saldrá a las 8 de la mañana aproximadamente, yo en otro que saldrá a las 3 de la tarde, también, también aproximadamente.
Para explicar porque volamos en vuelos distintos podría inventarme una tortuosa historia diciendo que nos hemos enfadado porque su novia le puso los cuernos conmigo y debido a esto él había prendido fuego a toda mi colección de cromos de El Rey León, pero la realidad es que lo que mueve nuestros intereses no es más que la misma mierda de siempre a la que nos tendremos que agarrar como un clavo ardiendo: la pela.
¿He dicho que nos tendremos que agarrar a una mierda?
Y es que Gonzalo vuela en Easyjet y cuanto más temprano saliera el vuelo, más barato salía la broma. Por mi parte gracias a que mi padre ejercía jornada laboral en la compañía de Air Plus, me consigue un billete de esos gratuitos en los que solo pago las tasas. Lo cierto es que me voy a Londres por 12,75 euros. La borrachera de este fin de semana doblará esa cantidad.
Así que al bueno de Gonzalo le toca esperar unas cuantas horas en el aeropuerto de Gatwick, mientras yo hago lo propio en el aeropuerto de barajas, o en mi casa, vete a saber.
De momento al aeropuerto nos viene a recoger un amigo de mi tía que se ha ofrecido a acercarnos a “donde sea necesario”. Un buen rollo de tío al que probablemente invitaré a una generosa bolsa de risketos. Ese “donde sea necesario” será el hostal Acacia en South Kensington donde hemos reservado un par de camas para pasar las cinco primeras noches y ya una vez en Londres buscar piso como condenados, porque lo cierto es que desde Madrid esa tarea es complicada hasta decir basta. El hostal barato, en buena zona y además dan desayuno continental.
Hace un par de días Gonzalo me mandaba este mensaje:
Acbo d ablr cn 1amga dl pueblo k sta n london trabajndo n sout knsnton,dce k todo dbuti y k ns invita a sangria cndo llegms.es una tia gnial,ya veras,mola!
Dos lagrimones se deslizaban por mis mejillas. El primero de ellos por el hecho de recibir un mensaje y el segundo por lo que en él decía. Yo que ni siquiera sabía que existía la sangría en Londres.
Mi actividad laboral allí sigue siendo una incógnita. Tras hablar con el amigo de mi tía, ese al que voy a invitar a los risketos, me comentó que conoce una agencia en el que pagando 50 libras, te consiguen trabajo en dos o tres días de camarero probablemente. Un 1 en la quiniela, a pesar de lo de las 50 libras.
Y bueno, hasta aquí el penúltimo post preLondres. En el último Y SOLO en el último diré que es lo que ocurrirá con el blog una vez me vaya.
Lo cerraré hasta mi vuelta a Madrid.
lunes, octubre 30, 2006
Si. Me tiemblan las rodillas.
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El otro día echaron en telecinco “Una mente maravillosa” de Russel Crowe. En esta película hay una escena en la que se muestra una costumbre a la hora de mostrar el orgullo o admiración que se tiene hacia un profesor por su labor a lo largo de su carrera. La escena en cuestión muestra como distintos profesores van dejando los bolígrafos encima de la mesa donde se sitúa aquel a quien rinden reconocimiento. Un bolígrafo al lado del otro. El homenajeado observaba como gente con prestigio le mostraba su admiración por algo que había hecho y con lo que probablemente habría disfrutado.
Este viernes me sentí un poco como ese profesor al que homenajean.
En un parque, gracias a un tiempo de preaviso, logré concentrar a varios amigos que formaban parte de distintos ámbitos de mi vida. Siempre se me ha hecho un poco raro ver como intercambian palabras el típico amigo que conoces del barrio desde que te sonabas los mocos con la manga de la camisa con aquel que conociste en la facultad unos años atrás. Esta mezcla salió tan bien que casi hasta me asustaba. Amigos del barrio, del equipo de baloncesto, del instituto, de la facultad… Aquello era como el All Star Game de la NBA. En un momento dado miré a mi alrededor y me di cuenta de la suerte que he tenido en cuanto a amistad se refiere. Y si, es cierto, todos los jugones sonríen igual.
Tras unos días de destrucción, me encuentro a falta de poco más de una semana para dar un vuelco absoluto a todo esto y lo convencido que estoy de querer hacerlo, a pesar de ver y comprobar todo lo que aquí dejo, es lo que me hace coger fuerza y moral para tirar con todo hacia delante.
Esta noche he quedado con aquellos amigos con los que hice uno de los dos mejores viajes de toda mi vida. La reunión tenía como excusa ver por fín, el vídeo que grabamos en ese viaje y es que Jesús, el dueño de la cinta y también de mi alma, realizó unos montajes de música y texto que le han llevado unos cuantos meses.
Ha habido partes realmente emocionantes por un lado por la lluvia de recuerdos que quedaban olvidados en un rincón de mi oxidada memoria, y por otra por ser hacerme caer en la cuenta, abrirme los ojos y comprobar lo mucho que este tipo de experiencias forma la vida de una persona.
Por esto y por el comienzo de las despedidas con algunas personas que por diferentes motivos ya no podré ver hasta saber cuando, la cuenta atrás ha empezado en mi cabeza y de esta forma ya no me quedan domingos… ni lunes, ni miércoles, solo existen los días que faltan para que todo acabe.
Para que todo empiece.
El otro día echaron en telecinco “Una mente maravillosa” de Russel Crowe. En esta película hay una escena en la que se muestra una costumbre a la hora de mostrar el orgullo o admiración que se tiene hacia un profesor por su labor a lo largo de su carrera. La escena en cuestión muestra como distintos profesores van dejando los bolígrafos encima de la mesa donde se sitúa aquel a quien rinden reconocimiento. Un bolígrafo al lado del otro. El homenajeado observaba como gente con prestigio le mostraba su admiración por algo que había hecho y con lo que probablemente habría disfrutado.
Este viernes me sentí un poco como ese profesor al que homenajean.
En un parque, gracias a un tiempo de preaviso, logré concentrar a varios amigos que formaban parte de distintos ámbitos de mi vida. Siempre se me ha hecho un poco raro ver como intercambian palabras el típico amigo que conoces del barrio desde que te sonabas los mocos con la manga de la camisa con aquel que conociste en la facultad unos años atrás. Esta mezcla salió tan bien que casi hasta me asustaba. Amigos del barrio, del equipo de baloncesto, del instituto, de la facultad… Aquello era como el All Star Game de la NBA. En un momento dado miré a mi alrededor y me di cuenta de la suerte que he tenido en cuanto a amistad se refiere. Y si, es cierto, todos los jugones sonríen igual.
Tras unos días de destrucción, me encuentro a falta de poco más de una semana para dar un vuelco absoluto a todo esto y lo convencido que estoy de querer hacerlo, a pesar de ver y comprobar todo lo que aquí dejo, es lo que me hace coger fuerza y moral para tirar con todo hacia delante.
Esta noche he quedado con aquellos amigos con los que hice uno de los dos mejores viajes de toda mi vida. La reunión tenía como excusa ver por fín, el vídeo que grabamos en ese viaje y es que Jesús, el dueño de la cinta y también de mi alma, realizó unos montajes de música y texto que le han llevado unos cuantos meses.
Ha habido partes realmente emocionantes por un lado por la lluvia de recuerdos que quedaban olvidados en un rincón de mi oxidada memoria, y por otra por ser hacerme caer en la cuenta, abrirme los ojos y comprobar lo mucho que este tipo de experiencias forma la vida de una persona.
Por esto y por el comienzo de las despedidas con algunas personas que por diferentes motivos ya no podré ver hasta saber cuando, la cuenta atrás ha empezado en mi cabeza y de esta forma ya no me quedan domingos… ni lunes, ni miércoles, solo existen los días que faltan para que todo acabe.
Para que todo empiece.
miércoles, octubre 25, 2006
Tito Valverde y La Sexta
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Ayer fue domingo, hoy es domingo, mañana será domingo. No hay nada peor que tener sueño y no poder dormir. Hace un rato he ido a lavarme la cara porque estaba con un dolor de cabeza de los que duelen. De esos que sientes palpitar el corazón en tus sienes. Después de lavarme la cara y mirar en el espejo como caían las gotas de agua por la punta de la nariz, he ido a ver la tele al lado de la ventana, para despejarme o yo que sé.
He estado un rato viendo la serie de “El comisario” y en mi letargo he caído en la cuenta de lo importante de unos actores medio decentes para una serie, y es que debido a lo pésimo de los actores, la predisposición me ha llevado a ver en vez de un cuartel de la policía, una escenario con paredes de cartón y un decorado lleno de inscripciones que alguien se habría bajado del google y en vez de policías, a pesar de que iban con sus uniformes, he visto a padres que iban a buscar a sus hijos al colegio y actrices a las que no le llegaba ninguna otra oferta que no fuera de esa mierdaserie.
He cambiado a La Sexta. Y a pesar de no haber escuchado ningún “cabrón de mierda” o “niñato cobarde”, he sentido como la presentadora rumana de ese concurso absurdo me insultaba irremediablemente por no coger el teléfono y llamarla para solucionar esa sencilla adivinanza. Admiro la capacidad de esta presentadora de no volverse esquizofrénica, y es que repetir durante dos horas lo mismo una y otra... y otra vez sin más compañía que ese exceso de cerumen al que suelen llamar pinganillo, tiene mérito.
Tras un rápido zapping he apagado la tele y me he ido a la cocina a tomarme unos cereales. No tenía hambre, tampoco importaba. Me he tomado unos cereales de chocolate, rellenos de chocolate y a la leche le he echado choco instant (o nesquik). He puesto la radio. En La Ser estaba “Hablar por Hablar”, he tardado en darme cuenta porque por primera vez desde que lo escucho en ocasiones esporádicas, el presentador era un hombre. Pero la realidad es que sea un hombre, una mujer o un caracol, no importa y es que para ser presentador de “Hablar por Hablar” solo hace falta decir “Ju Jummm”. Este programa es algo así como un consultorio en el que la gente llama y cuenta lo que le viene en gana, desde sus perdidas de orina a sus lios con las azafatas en los aviones. Algo así como la versión radiofónioca de El Diario de Patricia solo que en lugar de la presentadora preguntar, hace esto: “Ju Jumm”. Una vez conté un silencio de veinte segundos después de ese “Ju Jumm”.
En el programa de hoy un señor ha preguntado si existía alguna página en Internet que dijera a que hora se iba a poner el sol. ¿La respuesta?
Ju Jumm.
Después el presentador, animado, se ha arrancado y ha dado el nombre de la página:
El nombre de la pagina es “UVE-DOBLE-UVE-DOBLE- SANPACH- PUNTOCOM”, deletreo. Ese, U, Ene, Pe, A, Te, Hache.
Cuchara en mano escuchaba al presentador deletrear y en mi aún dolorida cabeza no encajaba el nombre de la página con el deletreo.
Repito: El nombre de la pagina es “UVE-DOBLE-UVE-DOBLE- SANPACH- PUNTOCOM”, deletreo. Ese, U, Ene, Pe, A, Te, Hache.
Joder, otra vez. Como es “Supath” o “Sunpach”. Y lo que es peor, ¿para qué cojones quiere saber una persona la hora exacta a la que se pone el sol?
Lo entiendo casi igual que el funcionamiento de la pagina: SUNPATH.
Y bueno, siguiendo un hilo argumental respecto al post de ayer, decir que finalmente no fui a la KDD. Me quedé dormido a pesar de que esta era a la una y es que me acosté a las siete de la mañana. Como hoy.
Ayer fue domingo, cumpleaños de Sara, hoy es domingo, cumpleaños de Litos, mañana será domingo, cumpleaños de mi hermana Miriam y el mío propio. Felicidades a los agraciados.
Cierro este post animando a todo aquel que se preste a que vote por la cuña nº 19:
http://www.premiosondas.com/encuesta/encuesta.html
Esta cuña es de mi hermano Rafaé y ha quedado finalista de los premios ondas.Votad, malditos, que es realmente buena.
Ayer fue domingo, hoy es domingo, mañana será domingo. No hay nada peor que tener sueño y no poder dormir. Hace un rato he ido a lavarme la cara porque estaba con un dolor de cabeza de los que duelen. De esos que sientes palpitar el corazón en tus sienes. Después de lavarme la cara y mirar en el espejo como caían las gotas de agua por la punta de la nariz, he ido a ver la tele al lado de la ventana, para despejarme o yo que sé.
He estado un rato viendo la serie de “El comisario” y en mi letargo he caído en la cuenta de lo importante de unos actores medio decentes para una serie, y es que debido a lo pésimo de los actores, la predisposición me ha llevado a ver en vez de un cuartel de la policía, una escenario con paredes de cartón y un decorado lleno de inscripciones que alguien se habría bajado del google y en vez de policías, a pesar de que iban con sus uniformes, he visto a padres que iban a buscar a sus hijos al colegio y actrices a las que no le llegaba ninguna otra oferta que no fuera de esa mierdaserie.
He cambiado a La Sexta. Y a pesar de no haber escuchado ningún “cabrón de mierda” o “niñato cobarde”, he sentido como la presentadora rumana de ese concurso absurdo me insultaba irremediablemente por no coger el teléfono y llamarla para solucionar esa sencilla adivinanza. Admiro la capacidad de esta presentadora de no volverse esquizofrénica, y es que repetir durante dos horas lo mismo una y otra... y otra vez sin más compañía que ese exceso de cerumen al que suelen llamar pinganillo, tiene mérito.
Tras un rápido zapping he apagado la tele y me he ido a la cocina a tomarme unos cereales. No tenía hambre, tampoco importaba. Me he tomado unos cereales de chocolate, rellenos de chocolate y a la leche le he echado choco instant (o nesquik). He puesto la radio. En La Ser estaba “Hablar por Hablar”, he tardado en darme cuenta porque por primera vez desde que lo escucho en ocasiones esporádicas, el presentador era un hombre. Pero la realidad es que sea un hombre, una mujer o un caracol, no importa y es que para ser presentador de “Hablar por Hablar” solo hace falta decir “Ju Jummm”. Este programa es algo así como un consultorio en el que la gente llama y cuenta lo que le viene en gana, desde sus perdidas de orina a sus lios con las azafatas en los aviones. Algo así como la versión radiofónioca de El Diario de Patricia solo que en lugar de la presentadora preguntar, hace esto: “Ju Jumm”. Una vez conté un silencio de veinte segundos después de ese “Ju Jumm”.
En el programa de hoy un señor ha preguntado si existía alguna página en Internet que dijera a que hora se iba a poner el sol. ¿La respuesta?
Ju Jumm.
Después el presentador, animado, se ha arrancado y ha dado el nombre de la página:
El nombre de la pagina es “UVE-DOBLE-UVE-DOBLE- SANPACH- PUNTOCOM”, deletreo. Ese, U, Ene, Pe, A, Te, Hache.
Cuchara en mano escuchaba al presentador deletrear y en mi aún dolorida cabeza no encajaba el nombre de la página con el deletreo.
Repito: El nombre de la pagina es “UVE-DOBLE-UVE-DOBLE- SANPACH- PUNTOCOM”, deletreo. Ese, U, Ene, Pe, A, Te, Hache.
Joder, otra vez. Como es “Supath” o “Sunpach”. Y lo que es peor, ¿para qué cojones quiere saber una persona la hora exacta a la que se pone el sol?
Lo entiendo casi igual que el funcionamiento de la pagina: SUNPATH.
Y bueno, siguiendo un hilo argumental respecto al post de ayer, decir que finalmente no fui a la KDD. Me quedé dormido a pesar de que esta era a la una y es que me acosté a las siete de la mañana. Como hoy.
Ayer fue domingo, cumpleaños de Sara, hoy es domingo, cumpleaños de Litos, mañana será domingo, cumpleaños de mi hermana Miriam y el mío propio. Felicidades a los agraciados.
Cierro este post animando a todo aquel que se preste a que vote por la cuña nº 19:
http://www.premiosondas.com/encuesta/encuesta.html
Esta cuña es de mi hermano Rafaé y ha quedado finalista de los premios ondas.Votad, malditos, que es realmente buena.
martes, octubre 24, 2006
This is call: KDD
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Hoy he enseñado a mi madre a usar el Emule. Delante de mí tengo el folio donde ha cogido apuntes:
Abrir Emule (burrito)
Aparece Lista de Servidores
Coger=Donkey Server nº2 (62…)
Hacer doble click
BUSCAR
Escribir nombre
Dar al Enter o Comenzar
Mirar el mayor número de disponibilidad (+ arriba)
Hacer doble click en las canciones o disco que quiera
IR A TRÁFICO (Se está bajando)
Cuando este listo, la barra azul se pone en verde.
Luego ir a Incoming (escritorio)
Buscar el disco bajado y descomprimir = extraer en y aceptar. Va a incoming en orden alfabético.
Luego Cortar y Pegar o arrastrar al lápiz.
A veces cuando mi madre me pide que le enseñe algo con el ordenador no puedo evitar perder un poco los papeles. Leyendo esta hoja me he dado una colleja a mi mismo y me he dado cuenta de que las cosas que doy por supuestas, a ella le cuestan más.
Una de las cosas buenas de estar buscando piso es que últimamente la mayoría de los mails que me llegan al correo poco o nada tienen que ver con el mundo del forward como venía siendo habitual, y son mensajes que cuentan algo que me puede interesar y en cuyo asunto no hay una FW:, un RW: o las dos cosas a la vez.
Esta mañana me ha llegado un mail de una chica con la que vengo hablando desde hace unos días sobre la posibilidad de ser compañeros de piso en Londres. En el mail me proponía hacer un kdd (quedada no me pega) mañana a mediodia, junto con otras personas que están en situaciones parecidas a la nuestra, para así ayudarnos y comentar cada uno nuestra situación en plan terapia de grupo.
A estas alturas de la madrugada aún no he decidido que hacer y es que por una parte mi timidez se manifiesta y me hace afirmar a mi mismo “beh! Si seguro que no sirve de nada que quedemos mañana, ¿acaso no podemos hablar por Messenger?”. Por otra, quizá si podemos sacar algo en claro sobre nuestros futuros planes y también me invade un poco la curiosidad. Y joder, así salgo de casa.
Y para acabar voy a poner un video que me ayudará a tomar mi decisión lo que queda de noche. He aquí el video de la canción en directo más acojonante que mis ojos han podido ver:
El que este video este colgado aquí hace de un blog corriente, un buen blog y de un post de mierda, un post decente. Por eso lo cuelgo.
Hoy he enseñado a mi madre a usar el Emule. Delante de mí tengo el folio donde ha cogido apuntes:
Abrir Emule (burrito)
Aparece Lista de Servidores
Coger=Donkey Server nº2 (62…)
Hacer doble click
BUSCAR
Escribir nombre
Dar al Enter o Comenzar
Mirar el mayor número de disponibilidad (+ arriba)
Hacer doble click en las canciones o disco que quiera
IR A TRÁFICO (Se está bajando)
Cuando este listo, la barra azul se pone en verde.
Luego ir a Incoming (escritorio)
Buscar el disco bajado y descomprimir = extraer en y aceptar. Va a incoming en orden alfabético.
Luego Cortar y Pegar o arrastrar al lápiz.
A veces cuando mi madre me pide que le enseñe algo con el ordenador no puedo evitar perder un poco los papeles. Leyendo esta hoja me he dado una colleja a mi mismo y me he dado cuenta de que las cosas que doy por supuestas, a ella le cuestan más.
Una de las cosas buenas de estar buscando piso es que últimamente la mayoría de los mails que me llegan al correo poco o nada tienen que ver con el mundo del forward como venía siendo habitual, y son mensajes que cuentan algo que me puede interesar y en cuyo asunto no hay una FW:, un RW: o las dos cosas a la vez.
Esta mañana me ha llegado un mail de una chica con la que vengo hablando desde hace unos días sobre la posibilidad de ser compañeros de piso en Londres. En el mail me proponía hacer un kdd (quedada no me pega) mañana a mediodia, junto con otras personas que están en situaciones parecidas a la nuestra, para así ayudarnos y comentar cada uno nuestra situación en plan terapia de grupo.
A estas alturas de la madrugada aún no he decidido que hacer y es que por una parte mi timidez se manifiesta y me hace afirmar a mi mismo “beh! Si seguro que no sirve de nada que quedemos mañana, ¿acaso no podemos hablar por Messenger?”. Por otra, quizá si podemos sacar algo en claro sobre nuestros futuros planes y también me invade un poco la curiosidad. Y joder, así salgo de casa.
Y para acabar voy a poner un video que me ayudará a tomar mi decisión lo que queda de noche. He aquí el video de la canción en directo más acojonante que mis ojos han podido ver:
El que este video este colgado aquí hace de un blog corriente, un buen blog y de un post de mierda, un post decente. Por eso lo cuelgo.
lunes, octubre 23, 2006
domingodomingodomingodomingo
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Llueve. En las marquesinas de las paradas de autobús de media ciudad, nos anuncian el próximo estreno de “Yo soy La Juani”. Fernando Alonso gana otro título mundial, Federer otro de tenis y Rosendo va a sacar nuevo disco.
Si nada falla el 6 de Noviembre nos marcharemos para Londres. El otro día me preguntaron que ahora que no tengo ocupaciones, que hacía durante el día. La respuesta es tan simple como preocupante: NADA.
Mañana es lunes, ayer fué sábado y pasado será martes. Todo esto me dejó de influir hace unas semanas y es que hoy por hoy, al igual que Bill Murray con su día de la marmota, yo vivo encerrado en un mismo día: El Domingo.
En este último mes las horas que acumulo encerrado en mi habitación se han disparado y lo que en un principio debería ser la causa para animarme a salir y hacer algo de provecho, resulta todo lo contrario y de una forma asquerosa, cuanto más tiempo me paso sin hacer nada, menos ganas tengo de hacer algo.
Ayer sábado le compré a Chus el cd de uno de sus grupos: Hybrid. Nada más llegar a casa por la noche, fui a la cocina, conseguí quitar el plástico que envolvía la caja del cd con las manos algo que no ocurre muy a menudo, y ansioso metí el disco en el equipo de música para escuchar algunas canciones. El rótulo digital indicaba que lo que yo había metido tenía 16 canciones y duraba 74 minutos cuando lo que yo esperaba era un cd con seis canciones que en total durara unos 20 minutos.
Play.
Sentado en la silla estaba escuchando una intro de flamenco moderno de ese. Tras dos minutos y medio deseché la posibilidad de que aquello fuera una excentricidad de aquel grupo de metal extremo y empecé a pasar canciones en busca de algún doble bombo. Nada: más y más flamenco.
Me fui a dormir un tanto molesto por la idea de que aquel disco que llevaba tiempo con ganas de oir, se pareciera tanto a uno de esos discos que tanto le gusta a mi hermana.
Esta tarde he leido un mensaje de Chus que decía: “¿tienes tu mi abrigo?”. Accidentalmente lo cogí del montón de ropa que había en el asiento de atrás de su coche y que yo creía que toda era mía. Insaciable que es uno.
Bueno, pues quedo con él, me cambia el disco, le doy su abrigo y así salgo un poco de casa. Puta madre. – pensé.
Tras mandarle un mensaje comentándole lo que había pasado con el cd y que si tenía su abrigo, fui a la cocina a guardar dicho cd en su caja. Cual es mi sorpresa que al querer sacar el disco de Hybrid del equipo de música saqué un disco apilado encima de otro.
La palma de mi mano chocó de manera irremediable contra mi frente.
El cd de arriba era el de Hybrid, el de abajo un cd verbatim en el que con edding verde y la letra de mi hermana ponía: “Varios Isa”
Esto pasa porque es domingo. Claro que mañana y pasado también lo serán. Yo que sé, al menos abren las tiendas.
El disco de Hybrid me ha encantao.
Llueve. En las marquesinas de las paradas de autobús de media ciudad, nos anuncian el próximo estreno de “Yo soy La Juani”. Fernando Alonso gana otro título mundial, Federer otro de tenis y Rosendo va a sacar nuevo disco.
Si nada falla el 6 de Noviembre nos marcharemos para Londres. El otro día me preguntaron que ahora que no tengo ocupaciones, que hacía durante el día. La respuesta es tan simple como preocupante: NADA.
Mañana es lunes, ayer fué sábado y pasado será martes. Todo esto me dejó de influir hace unas semanas y es que hoy por hoy, al igual que Bill Murray con su día de la marmota, yo vivo encerrado en un mismo día: El Domingo.
En este último mes las horas que acumulo encerrado en mi habitación se han disparado y lo que en un principio debería ser la causa para animarme a salir y hacer algo de provecho, resulta todo lo contrario y de una forma asquerosa, cuanto más tiempo me paso sin hacer nada, menos ganas tengo de hacer algo.
Ayer sábado le compré a Chus el cd de uno de sus grupos: Hybrid. Nada más llegar a casa por la noche, fui a la cocina, conseguí quitar el plástico que envolvía la caja del cd con las manos algo que no ocurre muy a menudo, y ansioso metí el disco en el equipo de música para escuchar algunas canciones. El rótulo digital indicaba que lo que yo había metido tenía 16 canciones y duraba 74 minutos cuando lo que yo esperaba era un cd con seis canciones que en total durara unos 20 minutos.
Play.
Sentado en la silla estaba escuchando una intro de flamenco moderno de ese. Tras dos minutos y medio deseché la posibilidad de que aquello fuera una excentricidad de aquel grupo de metal extremo y empecé a pasar canciones en busca de algún doble bombo. Nada: más y más flamenco.
Me fui a dormir un tanto molesto por la idea de que aquel disco que llevaba tiempo con ganas de oir, se pareciera tanto a uno de esos discos que tanto le gusta a mi hermana.
Esta tarde he leido un mensaje de Chus que decía: “¿tienes tu mi abrigo?”. Accidentalmente lo cogí del montón de ropa que había en el asiento de atrás de su coche y que yo creía que toda era mía. Insaciable que es uno.
Bueno, pues quedo con él, me cambia el disco, le doy su abrigo y así salgo un poco de casa. Puta madre. – pensé.
Tras mandarle un mensaje comentándole lo que había pasado con el cd y que si tenía su abrigo, fui a la cocina a guardar dicho cd en su caja. Cual es mi sorpresa que al querer sacar el disco de Hybrid del equipo de música saqué un disco apilado encima de otro.
La palma de mi mano chocó de manera irremediable contra mi frente.
El cd de arriba era el de Hybrid, el de abajo un cd verbatim en el que con edding verde y la letra de mi hermana ponía: “Varios Isa”
Esto pasa porque es domingo. Claro que mañana y pasado también lo serán. Yo que sé, al menos abren las tiendas.
El disco de Hybrid me ha encantao.
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