martes, septiembre 23, 2008

Asesina las cervezas 2.0

___________________________________________________________

Hay días en los que llega la hora de dormir y me alegro. Me alegro de cojones. A falta de un interruptor en mi cabeza de encendido o apagado, lo más cercano a eso que encuentro y que verdaderamente necesito es por fín irme a dormir queriendo a veces hacerlo durante dos o tres días sin tener un despertador perturbándome a medio metro de mi oido.

Luego hay otra forma más aconsejable a la vez que menos accesible de desconectar: Viajar.

Mañana -y quien dice mañana dice dentro de seis horas- me voy a Matalascañas durante seis días a hacer una version 2.0 de este viaje al que iba sin saber muy bien con lo que me iba a encontrar y que me dejó, no solo con las ganas, sino también con la necesidad de repetir.

Y lo veo como un viaje en el que despedir el año ya que después de este, empieza otro curso, otra rutina distinta y, en definitiva, otra etapa que si bien no me motiva una mierda me consuelo con saber que es otra etapa al fin y al cabo, y que a veces es mejor cambiar de cuesta arriba, antes que estar constantemente andando por la misma carretera recta donde en el horizonte solo se ve una planta rodadora y un cactús inyectándose heroina - Otra metáfora de mierda patrocinada por Poluciones Nocturnas -

¿Te vas a la playa? Pues que putada tío, porque va a hacer mal tiempo esta semana - he podido oir recientemente. Whatever. Porque a veces no hacer nada es el mejor de los planes. Sin horarios y sin prisas. No fui en Semana Santa a ponerme moreno o a reencontrarme con los amigos para ir a discotecas de mierda y lo último que hice fue echarlo de menos.

Hecha la maleta y a punto de irme a dormir, no me queda más que dejarme llevar y ver que pasa.

Feliz semana.

jueves, septiembre 18, 2008

I can't handle this

___________________________________________________________

Mi conciencia es un calcetín sudado. Tengo los ojos tan abiertos que el techo se hace nítido por más oscuro que esté. No puedes dormir, no puedes dormir, no puedes dormir! Me repite una y otra vez una voz por cada amago. La música no llama al sueño y levantarme a ver teletiendas no me atrae por una parte porque es posible que ver un trozo de plástico que dobla la ropa, o alargadores de pene que funcionan como un garrote vil tenga un efecto contraproducente, y por otra porque mi habitación está tan hecha mierda que levantarme supondría tener que encontrar un hueco para apoyar un pie en el suelo y no en unos pantalones o una camiseta de antes de ayer. Es pensarlo y me da pereza. ¿La pereza llama al sueño? Supongo que esa sería otra razón.

Y ahí estoy, boca arriba, mirando al techo con las manos entrelazadas a la altura de mi pecho notando los latidos de mi corazón y pensando en situaciones que se podrían dar en Cosas de Casa. No sé ¿que pasaría si me encontrara un maletín lleno de dinero?lo denunciaría a la policía o me lo quedaría para mi? bueno, supongo que depende de la cantidad, pero eh!, depende de la cantidad lo devolverías si es mucho o si es poco? no se tío tendría que darse la situación... Y llegado a este punto entro en un bucle que para nada ayuda a encontrar el sueño y es... ostia, si pasara pensaría, hace no se cuanto tiempo pensé que esto iba a pasar!. Eh Eh! ¿Y si pasara ahora? no solo pensé que imaginé que esto iba a pasar,sino que además, también pensé que había imaginado que podría haber pasado. Y asi se empieza a retroalimentar una estupidez que se corta agitando la cabeza y diciendo: basta imbécil.

Es entonces cuando recordé a mi vecino inglés. Un día cualquiera nos cruzamos en el portal y pasó eso que pasa. Tu vas para un lado convencido de ir a ese lado pero resulta que él también va a ese mismo lado y oh!, tropiezo, ¿Qué pasa? que los dos cambiais hacia el mismo sitio haciendo una especie de quiebro que normalmente termina con algo asi como "ohppp! perdona!" tras cuatro quiebros y una mirada gacha de aqui no ha pasado nada. Este inglés, en esta típica situación, me dijo algo que me hizo reirme de verdad y no por compromiso como el 95% de las veces que sonrío cuando me cruzo con un vecino. Él, a los dos tropiezos, se paró, estiró el brazo derecho, se puso el izquierdo en el estómago y con ese acento tan inglés y esa cara tan rosa me dijo: ¿Bailamos?

A veces siento como si la cama tuviera tres universos paralelos según el lado al que esté mirando. Podría tener cuatro, pero creedme, la respiración puede llegar a ser muy sofocante cuando estás mordiendo la sábana de la almohada.

Cambiando de posición para ver si se me daba mejor la tarea de encontrar el sueño, me metía en otro universo y era uno en el que ya había estado antes muchas otras veces, y no era otro que el de imaginar una historia, un sueño, algo que me gustaría que pasara. Este """truco""" tiene bastante tiempo, y es por eso que ya casi de forma automática cojo el sueño que tenía cuando era un adolescente que se gastaba las pagas (que no las pajas) en revistas de NBA. Ese sueño no era otro que jugar en los Knicks, en el Madison Square Garden con John Starks como compañero y chocándole la mano a Spike Lee al meter ese triple decisivo que nos daría la victoria. Creo que por eso los sueños se llaman sueños... yo rara era la vez que llegaba a chocarle la mano a Spike Lee porque ya me había quedado frito por el camino metiéndole variantes nuevas a la historia como hacerle un mate en la cara a Reggie Miller o caerme encima de las cheerleaders mientras ellas se reían y comentaban lo afortunadas que eran cuando yo volvía a la cancha despues de decirles: Estais bien chicas? y sonreirles con una de esas sonrisas que brilla el colmillo hasta el quinto anfiteatro.

Pero esa es la adolescencia - en este punto del post pienso que me está quedando largo, pero maldita sea, estoy escribiendo de carrerilla y tengo que aprovecharlo porque probablemente no ocurra hasta dentro de una semana o siete- ahora, cambio a la tercera postura antes de haber salido siquiera del vestuario.

¿Y qué hay en el tercer universo? Joder, el tercer universo, ese en el que a pesar de no verlo, noto el gotelé de la pared a escasos centimetros de mi cara. Ese lado, ese universo es en el que estás jodido. Examenes, trabajo, dinero, responsabilidades, calor, calcetines sudados, habitación desordenada, peste a sobaco en el metro, yogures de frutas del bosque completamente blancos, en definitiva... SAL DE AHÍ ECHANDO OSTIAS.

Y así, volviendo a ponerme boca arriba, decidía hace un rato mover el culo, hacer un hueco para mis pies entre esa puta pocilga y escribirlo para, si no encontrar el sueño, al menos hacer tiempo para tener más sueño a la hora de reencontrarme con esa cama tan apetecible en la que imaginarse historias y descubrir universos.

martes, septiembre 09, 2008

Las moscas también se reproducen

___________________________________________________________

En algún lugar del mundo, alguien, ahora mismo, estará sentado en el sofá de su casa con un churrete de tomate en el bigote, los pies apoyados encima de la mesa y viendo una película de mierda, por la sencilla razón de que no puede cambiar porque no encuentra el mando.

En algún lugar del mundo, alguien estará borracho en su casa con los zapatos puestos en camiseta de tirantes blanca, calzoncillos blancos a rayas, calcetines de oficinista tan lisos que casi se transparenta los pocos pelos de las piernas que tiene, y tan altos y estirables que casi llegan a la altura de la rótula y unos zapatos color caqui (que son caqui porque él los ha pedido caqui en la zapateria) preguntándose por qué no es capaz de agradar a las mujeres mientras se lava la cara en el cuarto de baño y se frota los ojos como si de esta forma pudiera cambiar lo que la imagen del espejo le escupe.

En algun lugar del mundo, alguien estará comiéndose una cucaracha y diciendo en su dialecto “¡Oh! Demonios, cuán sabroso manjar... CUÁN SABROSO

En algun lugar del mundo, un tipo apuesto estará sentado frente a la pantalla de su ordenador con los pantalones bajados a la altura de los tobillos, haciéndose una paja con el último video de gordas con medias de rejilla que le ha llegado de esa página tailandesa de la que es suscriptor.

A veces me da por imaginarme lo grande que es el mundo. Lo insignificante que uno solo de nosotros podemos llegar a ser en comparación con bla bla bla y toda esa mierda de filosofía de los cuadernillos de filosofía de vacaciones Santillana. A donde quiero llegar es que, somos tantas y tantas personas en el mundo, que me da por pensar que cualquier cosa que se nos pase por la cabeza, por rara que sea, es posible que alguien, en algun lugar del mundo, la esté haciendo.

O eso creía hasta hace poco.

Y no me tengo que ir lejos. En algun lugar de este nuestro país, el alto standing de TVE buscaba renovar su look para su nueva temporada sin ser excesivamente transgesores. Lo visualizo, lo visualizo!: “Si... algo fresco, nuevo... ELEGANTE” Contraton a un diseñ... contrataron a una puta compañía entera de diseño. Horas de trabajo, ¿horas?... DÍAS (Guiño godianesco). Bocetos y más bocetos. Maldita sea González, se que puedes dar más de ti... sé que puedes hacerlo!. Un equipo trabajando a la luz de un flexo descansando solo para comer comida china en esas cajas rectangulares con bordes redondeados y, por supuesto, con palillos chinos, mientras siguen hablando de ideas, de bocetos...

... hasta que por fín obtienen un resultado.




Y se supone que debería haber una foto de las nuevas moscas de TVE en el hueco de antes, pero joder, me parece que es tan horrible que ni siquiera Google lo registra. Para explicarlo basta decir que son un uno y un dos desaliñados, con un círculo alrededor que parece el típico espectro raro que ves alrededor de las cosas cuando te acabas de levantar y te frotas los ojos con fuerza.

Y por muy ancho de mente que intente llegar a ser, de verdad que no me entra en la cabeza que alguien haya podido realmente parir algo así y que, posteriormente, a otro alguien le haya parecido de puta madre y haya decidido incorporarlo porque MOLA UN MAZO.

Nos dan nuevas excusas para dejar de ver la tele, por si no fuera suficiente excusa que la programación apeste más por cada día que pasa. Y yo me pregunto, ¿que será lo próximo? ¿un documental de pies callosos presentado por Ramón García? No es necesario, a mi ya me habeis convencido.

domingo, septiembre 07, 2008

Respiremos

___________________________________________________________

Es curioso, no me importa tener prisa para llegar a mi destino, de hecho, no me importa llegar con quince minutos o media hora de antelación, si desde el piso de arriba del metro de Alameda de Osuna veo el tren esperando con las puertas abiertas, voy a bajar las escaleras a carajo sacao para que este no se vaya. La diferencia no va a dejar de ser el sitio donde voy a tener que esperar, pero qué se yo... un instinto o algo.

Entrando el otro día acelerado en un vagón, en seguida pude comprobar que hacía un calor de tres pares de cojones en el mismo. Creyendo que sería el tío más ocurrente de la linea 5, cambié de vagón antes de que el tren diera su bocinazo de salida. Allá voy. Antes de entrar metí el brazo derecho en él para comprobar si también se me derritirían los testículos ahí dentro. Era un vagón nuevo, y en este punto de la historia yo me pregunto: ¿Por qué los vagones que son diferentes, con colores más chillones y con menos asientos... yo los creo mejores? Mierda pa mí, allí hacía el mismo calor que en el vagón anterior. Insaciable que es uno y animado aún por el estado espídico en que me encontraba, me decidí a correr al siguiente mientras entre el escaso recorrido que había de uno a otro y escuchando por fín el pitido del tren diciendo que nos íbamos, yo pensaba: Aire acondicionado, Aire acondicionado, Aire acondicionado.



Tercera mierda consecutiva pa mi.

Resignado me senté en aquel vagón vacío preguntándome en cual de las siguientes paradas me daría una lipotimia.

Empezó a entrar gente lo que no hizo mejorar la situación y es que, ver los síntomas de calor de algunas personas, puede hacer que el calor se multiplique por... pues no sé, por bastante. El vagón empezó a llenarse y yo me lo temía. Gente tan “ocurrente” como yo venía de vagones contiguos y tendían a rendirse cerca de mí para restregarme sus “oy que calor” y su peste a sobaco, como si yo no me hubiera dado cuenta (cojones).

Moviendo la nariz como si fuera mi perro, puse cara de estar diviendo 657 entre 49 ¿qué era eso?. Oh dios, otra de esas pestuzales a sobaco y que en cambio esta vez pude notar especialmente cerca. Miré al tipo de la camisa blanca de al lado, luego me miré a mi mismo y entonces pensé: Amigo... esto es entre tu y yo.
Astutamente me rasqué la nariz con el dorso de la mano alrgando este movimiento hasta prácticamente el hombro mientras hacía algo así como Mffffffffffffff.
Allí seguía oliendo a mierda de la misma manera, pero en mi cabeza tenía el consuelo de que el precio que pagué por el desodorante había merecido la pena.

El tipo de la camisa blanca de al lado mío se convirtió en un personaje aislado del mundo. Una mujer sentada más allá agitaba con fuerza su abanico haciendo así ese puto ruido tan característico al golpear este contra sus pulseras de vírgenes y perlas,igual. Otro tipo al que le sudaba el mostacho como jamás he visto sudarle a alguien el mostacho en mi vida le pasaba lo mismo. Se aislaban. Era como cuando en las películas de repente ponen un primerísimo primer plano de algunos personajes a camara lenta, con una iluminación sofocante, unas gotas de sudor estratégicamente colocadas y unas moscas revoloteando por encima de sus cabezas... algo así pero en el metro, y apestando a sobaco.

Salí vivo de allí. Hacía mucho menos calor que dentro del vagón y la cerveza que me iba a tomar la iba a notar caer por esófago como si fuera la primera vez que ocurriera aquello. Haber estado tan puteado minutos antes me hizo estar más contento entonces.

Hoy cené comida china, vi una buena película y se me olvidó que era sábado. Dicen algunos que mañana tengo que estudiar, pero yo no les acabo de creer.

domingo, agosto 31, 2008

escribeescribeescribeescribe

___________________________________________________________

A veces me pongo a imaginar en las reacciones de las personas cuando estas ven a otras en situaciones, no sé, llamémoslo raras.

Hace cinco minutos estaba en la cocina con la nevera abierta intentando elegir el sabor del yogur que me apetecía en ese momento. Alargué la mano y cogí el primero que a tientas salió de ahí sin la necesidad de disclocarme el brazo para romper el pack de cuatro. ¿Frutas del bosque? De puta madre.

Dejando la nevera abierta para que la única la luz de la cocina en ese momento me siguiera alumbrando, fui a por una cucharilla e inmediatamente después abrí el yogur de frutas del bosque pensando que el sonido que hacía la tapa del yogur al abrirse era bastante guay. Fffflip. Un sonido limpio y la tapa sin un solo churrete que tener que relamer con la lengua y asi no correr el riesgo de pillar Lupus (porque sí... es así como se pilla Lupus). La aparición de un nuevo pensamiento absurdo surgía en mi cabeza al mismo tiempo que metía la cuchara en el yogur y, recordemos, aún con la puerta de la nevera abierta.

¿Cómo es posible que un yogur de frutas del bosque sea de color blanco?


Supongo que esa es una de las causas por las que ese yogur cuesta la mitad que un danone, pero Eh! Ese pensamiento no había aparecido aún en mi cabeza. Se entrecortó a mitad de frase para dar pie a otra que enlaza con la primera frase del post.

La situación: Un tío a oscuras en la cocina de su casa, con la camiseta de los Miami Heat de Dwayne Wade hiperancha por el relleno de vacío que este ocupa y con los pelos del pecho asomando por el pico del cuello, metida por dentro de unos pantalones cortos del Gestisa Alameda de Osuna con un numero 12 semigastado, descalzo, con gafas y cara de sueño, mirando fijamente a un yogur blanco sabor frutas del bosque e iluminado únicamente por la luz de su nevera mientras se pregunta: ¿Por qué un yogur blanco de frutas del bosque?

Entonces, en mi cabeza, antes de dar respuesta a esta pregunta y mirando a mi camiseta ha aparecido una idea que vendría a ser:

¿Que cojones pensaría Dwayne Wade si viera esa situación en ese momento?

Y según acabo de escribir la pregunta me pregunto si realmente esta era digna de un post, pero bueno, qué cojones... YO CREO QUE SÍ.

Quiero decir, si yo fuera Dwayne Wade y...

Creo que lo voy a dejar aquí.

jueves, agosto 28, 2008

Staple Center de Farmington

___________________________________________________________

A veces ocurren historias en el día a día de las que se pueden sacar titulares impactantes. De esos que cuando los oyes ya necesitas saber de que va esa historia aunque te imagines el transcurso de esta sin saber más que su titular. A veces, para los que tenemos un blog, se nos presentan este tipo de historias y nos vemos con una especie de come come por dentro ( lo que me gusta esta expresión y las pocas oportunidades que tengo de utilizarla) que nos dice que debemos dejar constancia de esas historias por aquí aunque sea testimonialmente. Como una obligación implícita. Algo así como que si de una historia pudiera sacar el titular: "Ayer me encontré a Angelina Jolie comiéndose un bocata de Morcilla en las fiestas de Parla" pues, aunque lo único que haya ocurrido en toda la historia sea precisamente eso, el deber del bloggero es dejar constancia para su bienestar interior.

Todo esto es para comentar un titular que tengo estos días en mente y que mi responsabilidad como bloggero (cada vez más en declive por la pasividad y la pereza) me lleva a relatar y que dicho me parece bastante molón (quizá no tanto como el de Angelina Jolie). Y dice así:


Tengo cuatro grapas clavadas en mi cabeza.

Sabeis lo típico de cuando estas sentado en una silla de coca cola haciendo un descanso del estudio en la biblioteca y tienes unas escaleras de acero encima tuya y llevas tanto tiempo sentado debajo de ella que ya se te ha olvidado que estan y entonces te levantas con impulso para ir lanzado a estudiar y entonces te das en la cabeza, te haces una brecha, la escalera vibra, tu te mareas, la cabeza te sangra, tu hermana y una amiga suya te llevan al ambulatorio para que te miren, te tienen que poner grapas pero alli no tienen y entonces tienes que ir al Ramón y Cajal y una vez allí esperas más de tres putas horas hasta que te grapan sin anestesia y te vas de allí sin el informe porque te quieren hacer esperar para dártelo a pesar de que ya tienes el petipuá en la cabeza???

Pues eso me pasó.

Y bueno, no es un gran asunto, pero insisto, el titular me parecía tan imprescidible que merecía la pena contar el resto de la historia.

Y hablando de responsabilidades:



Responsabilidad mía es recomendar The Shield a toda persona...humana.

¿Y qué es The Shield, Curro? Oh... Todo aquel que le surja esa pregunta en su cabeza ya merece la más absoluta de mis envidias.

The Shield es la mejor serie de televisión que un servidor ha tenido la suerte de ver jamás. Y podría dar muchas razones, pero con la que me quedo y creo que diferencia a esta con las demás es el hecho de, no solo no dejar un cabo suelto (alguien ha dicho Lost?), sino de jugar con ellos, entrelazarlos entre todas sus temporadas y no dejar nada a la casualidad, sino que toda lo que ocurre tiene un por qué. TODO.

Recomendada queda pues esta serie a todo el mundo en general, y a los amantes de las series de polis en particular (yo no lo era).


Intercambio de sms a mediados de la primera temporada entre mi hermano Rafa(el que me la recomendó a mí) y yo:

Curro a Rafa *bip bip * bip bip: El Comisario es también una serie de polis, verdad?

Rafa a Curro *bip bip * bip bip: Sí, y Papa Piquillo una peli del oeste.


Increible como he simulado la vibración de la llegada de un sms, eh?. Qué puedo decir, soy un tipo de recursos. Eso, y si veis The Shield hacerlo en Version Original, por los clavos de cristo.

miércoles, agosto 20, 2008

Otro de esos

___________________________________________________________

Cinco palabras:

Yahe ter mi na do

Las que, a petición propia y desde el más oscuro rincón de la casa, podía oir mi madre en forma de canturreo y con voz infantil e inocente.

Cuando termines, me avisas – decía ella sin perder la compostura en ningún momento.

Ser madre no se escribe en el Currículum. Las madres no se pavonean de serlo. Las madres van al mercado y dicen “mi hijo es ingeniero agrónomo”, o “pues el mío tiene su propio bufete de abogados” pero en ningún momento dicen “SOMOS MADRES”.

- Mamá, mamá... que tengo caca mala.
- Mmmmmm... ¿has tirado ya de la cisterna?

- Si – respondía con la cabeza gacha y semiavergonzado por haberlo hecho.
- Ya te he dicho que si tienes caca mala me avises. La próxima vez que no se te olvide.
- Si, mamá


Y entonces llega esa próxima vez cuando desde el cuarto de baño de la casa se oía ese canturreo: Yaaaaaheeee teeeeer miiiiii naaaaaaa dooooooooooo (el cual tengo aún perfectamente grabado en la cabeza). Y tu madre deja de cocinar y va al cuarto de baño para ver como de mala es tu caca, tira de la cisterna y vuelve a la cocina para prepararte una manzanilla.

Y uno se tumbaba en la cama y en seguida se ponía a pensar en donde estaría esa canica que le falta, o si ya se habría pasado la hora en la que echaban Oliver y Benji sin pensar realmente en que lo que acaba de ocurrir. Eres un niño y todo lo que es habitual que se haga, no es un gran asunto, porque así es como funcionan las cosas. Y tu madre acaba de mirar cara a cara a ese montón de mierda que ha salido por tu pequeño culo y tu sigues pensando en las canicas y en Oliver Y Benji.

Madres del mundo, años después de que todo eso ocurriera: GRACIAS.


Y bueno, quizá un día de estos en el blog deje de hablar de caca y de pis, pero eso será solo quizá, y si recibo comentarios amenazantes para que deje de hacerlo.

miércoles, agosto 06, 2008

Relato de un pobre infeliz

___________________________________________________________

La duda me asalta en un día cualquiera de Agosto.

Abro el cajón de los calzoncillos y puedo ver que solo hay unos los cuales la última vez que me los puse, Jacinto de Gran Hermano estaba en la cresta de la ola. El plan B era coger unos pantalones cortos del equipo de baloncesto y ya. Este tipo de duda me humaniza. A por ello.

Salgo de la ducha y me tumbo en la cama pensando por qué no me ducho tres veces al día. Aun con la reflexión en la cabeza entra mi padre a la habitación descojonandose:
- ¿Tu has ido a hacer pis?. Un balbuceo resume mi respuesta en lo que se correspondería a un “Bueno, si te refieres a alguna vez en mi vida: si! Hace poco? Más bien no, quizá hace un par de horas” o lo que es lo mismo: Puebllbuee....mrfff.
– Lo digo porque está la taza meada por fuera macho.
Si me hubiera dicho algo así seriamente pues mi contestación de “yo no he sido” habría quedado lógica, al estarse descojonando cualquier replica sonaba a pataleta de tio de 23 años que se hace pis en los pantalones.

-Ah por cierto, saca a Rey.

Hoy por hoy hace calor para cualquier cosa en el mundo. Sacar al perro no es una excepción. Calor, Calor, Calor.



Dios, todo el mundo habla del calor. Del calor y de la crisis económica. Y pensar en la crisis económica da aún más calor. Y tres noticias principales por telediario nos invaden de distinta forma. Tres reporteros que se van a la playa micrófono en mano, y nos dicen con la playa detrás como hace un calor de la ostia. Y tu te preguntas porque cojones no suelta el micrófono, se desnuda y se mete en el agua en vez de quedarse ahí diciendo lo que ya todos sabemos. Hazlo, innova, y que la gente se cague en tu puta madre o que al menos se ria y piense que no todos estamos tan puteados. De eso te puedes librar, ¿de la crisis económica?. Te dicen que la gente no se va de vacaciones, que en Madrid hace años se notaba el tráfico más fluido pero que ahora sigue igual porque la gente no se ha ido de vacaciones, porque no tiene un puto duro. Te lo dicen de siete formas distintas.

Yo creo que en realidad no hace calor. DE VERDAD. Es que repitan lo jodidos que estamos 18 veces al día lo que nos sofoca. Y luego voy yo y pienso: ¡Aiba! Si nome han renovado en el trabajo. Y pienso en la crisis económica. En el calor.

EN SU PUTA MADRE.

Y espero a que se haga de noche para sacar a Rey. Y en un momento de brisa ya de noche de repente creo que el tiempo es bastante perfecto y creo que, aunque solo sea durante ese rato, mi vida es perfecta, porque el tiempo es la ostia y sacar a mi perro es gratis.

sábado, julio 19, 2008

Again, And Again, And Again

___________________________________________________________



Hay algo en los españoles, un deje, un aire... un tufo. Creo que fue en Londres cuando empecé a darme cuenta de esto y a su vez desarrollé una habilidad especial para detectarlos. Como un sentido de alerta les veo llegar de lejos y sin necesidad de que digan una palabra lo sé. Se que son españoles, que se me van a poner los pelos de punta y que me van a hacer callar la boca para siempre hasta que pasen, para que no descubran que soy de los suyos.

No amigos, esto no se trata de un sentimiento antiespañol político de los cojones, esto va más allá. Y es que la importancia de unas vacaciones tiene que ver, no solo con el sitio al que vas, sino el sitio que dejas y la necesidad de desconectar de este. Y es por eso que cuando andando por Goteborg, Estocolmo, Malmo o Copenhague escuchaba un grupo de españoles de interrail con “ganas de conocer gente y salir de marcha” me encerraba en un cascarón asqueado, arrancándome los pelos de los brazos y cagándome en la puta por ser español. O porque ellos lo fueran.

El sentimiento postvacacional es eso. Es subirte a un avión y empezar a notar la masiva afluencia de españoles hijos de puta como tú. Y bajarte de este y ver que todos los que te rodean son unos hijos de puta como tú, sin excepción alguna. Y piensas en encerrarte un mes en tu habitación saliendo solo a mear y a coger horchata de la nevera.

No sé en que estado me encuentro ahora mismo, jodido, triste, cabreado... solo sé a pesar de todo, ha merecido la pena.

miércoles, julio 02, 2008

Sverige 2008

___________________________________________________________

Este viernes a las cinco menos veinte de la tarde Fanny, Quico y yo estaremos cogiendo un avión que nos dejará en Goteborg, Suecia. Estaremos dos semanas de vacaciones en las que pasaremos cuatro días en Goteborg, cuatro en Estocolmo, tres en Malmo terminando en Dinamarca para pasar los tres últimos días en Copenhague.

Vacaciones en el sentido más estricto de la palabra. No hay doble lectura. Viajar, oh viajar, resulta curioso que las cosas por las que continuamente más me ilusione estén ligadas al hecho de irme lejos de donde estoy. Escapar, tomar aire y sentir que allá donde voy nace una persona con dos semanas de vida que morirá en el momento en el que baje del avión que me traiga de vuelta. Así es un poco como recuerdo los otros grandes viajes que he hecho a lo largo de mi vida. Un periodo de tiempo en el que las responsabilidades forman parte del ocio y que la mayor preocupación que debo tener es no perder el tren que me lleve a la siguiente ciudad en la que emborracharme.

¿Y por qué Suecia? Pues...



Todo se empezó a gestar hace cosa de un año cuando a raiz de conocer a Víktor, este chico con tan cara de sueco que sale en la foto, y pasar este unos cuantos días en casa de Manolo, dijimos algo asi como “el año que viene vamos para Suecia”. Que una propuesta así se haya convertido en una realidad y no haya quedado en ese puto saco roto donde quedan todas esas promesas sin cumplir, es algo que me emociona y que me hace coger con más ganas si cabe este viaje.

Manolo no viene finalmente haciendo de esto el gran “pero” de las vacaciones. Como meta a futuro esperamos conseguir que ese “ya lo haremos otro año” no caiga en el saco de mierda del que hablaba.

Y es que me encanta, me encanta que los recuerdos se construyan paso a paso sin tener que hacer nada, sin tener por qué gastarnos cinco gigas de memoria en la camara digital y contentarnos a veces con pasear al lado de una costa o mirando por la ventana de un tren que se convierte en el puente entre dos ciudades. Y sí, hoy me permito ser cursi en este último post antes de irme por dos razones:

1) Porque me sale de los cojones
2) Porque me sale de los huevos

No sé que más decir. Estoy emocionado.

Nos vemos a la vuelta.

martes, junio 24, 2008

Worst Post Ever

___________________________________________________________

Estoy tumbado boca abajo en mi cama con la habitación semi oscura iluminada tan solo por la pantalla del ordenador. Suena el Mezzanine de Massive Attack, un oído lo tengo puesto en el disco y otro en el cuarto de baño esperando a que la puerta se abra para asi poder entrar de una vez. Mientras, empiezo a recordar la consulta del médico que he tenido esta misma tarde.

Se abre la puerta del cuarto de baño, noto que alguien ha hincado la rodilla en colchón y puedo intuir que será mi hermana en uno de esos abrazos que me da a traición y sin que yo me lo espere... nada más lejos de la realidad. En lugar de eso tengo a mi hermano Alex en cuestión de segundos sentado encima de culo y azotándome en este insinuándome que “no sea maricona”. Hoy es su 25 cumpleaños, no le he regalado nada e imagino que vendrá a por lo suyo.Sin tiempo a que le de una respuesta se marcha y me deja meditando sobre la consulta del médico. For my family forever.

Recuerdo la cara del médico. La cara de un tipo soso que se aburre detrás de un ordenador y que lo que ve detrás de su escritorio son minutos de menos que le falta hasta que se vaya a casa a ver Mira Quien Baila o lo que ostias echen ahora.

- ¿Qué te pasa Francisco?
- Pues nada, desde ayer vengo teniendo mareo y dolor de cabeza. También tengo fiebre y esta mañana me he despertado con flemas...

Escribía y escribía en su ordenador para entonces mirarme a través de sus centelleantes gafas y hacerme una pregunta que me pillo fuera de juego:

- ¿De que color son las flemas?

Como reponderle “No lo sé, la mayoría de ellas me las trago porque me pilla en la cama y por no levantarme ya se sabe” no me parecía muy decoroso, le dije que:

- Pues tampoco es que me fije mucho pero yo diría que son transparentes...

Me mandó entonces a la camilla, me senté, cogió la linterna, echó un vistazo a mi garganta y como el mecánico que dice “esto es de las bujías” al conductor, a mi me dijo “esto es amicdalítis”. Ibuprofeno, Paracetamol y un protector gástrico para que no me vaya por la pata abajo con tanta pastilla.

Algo así es lo que se me había ocurrido escribir tumbado en la cama, escuchando el Mezanine y con mi hermano acabado de azotarme en el culo. Te he dicho ya que felicidades?

lunes, junio 23, 2008

Rojo menstruación

___________________________________________________________

La marea roja. Joder. Dos horas de un partido aburrido nos llevan a los únicos cinco minutos que merecen la pena. Abrazos, saltos, despedidas, un chicle de menta y un tren de la linea cinco de metro que tardará 13 minutos en llegar.

España contra Italia en los cuartos de final de la copa de Europa. Contra Italia, y en los cuartos. Por si los presagios no fueran suficientes para una derrota segura de la selección, tras un partido aburrido en el que España ha jugado mejor, han llegado a los penaltis.

Y España ha ganado.

Cuando uno no estudia un examen y las posibilidades de aprobar son casi nulas, tiene la ventaja de que en el caso de que entre a este no va a estar nervioso porque el suspenso asoma al otro lado del folio. Con el partido de hoy, pues igual. España contra Italia, en cuartos y en la tanda de penaltis... yo no estaba nervioso. Enhorabuena Italia. Otro año será. Jugamos mejor pero no pudo ser. La tanda de penaltis es una lotería. A por ellos, oé, oé, oé... Y va España y gana.

Tócate los huevos.

Alegría, buen rollo en el cuerpo y un chicle que tiro en la papelera del transbordo del metro, abre la brecha para que empiecen a salir adolescentes con carta blanca para hacer el cafre en el momento y de la forma que sea. Tras el transbordo llego al andén de la linea 5 y el cartel luminoso me ha da un ostiazo diciendo que tengo que esperar 13 minutos para que llegue el tren.

Viva España. Enredemos nuestras banderas alrededor de nuestro cuello, pintémonos la cara, quitémonos las camisetas pero sobre todo... CANTEMOS COMO HIJOS DE PUTA. Por que sí, porque somos felices y porque el “LO” es una sílaba lo suficientemente potente como para convertirla en la letra del himno de nuestro país. Cantala. “No seas soso.... que hemos ganao”.
“Rubia guapa! Tu también!!”

Entonces el tren se va vaciando, entra Fer, comento el partido con él, se baja a las tres paradas, bajo del metro, veo que mi padre tiene el coche aparcado en la puerta, llego a casa, saludo a Rey que me espera con la zapatilla en la boca y recuerdo que España ha ganado por penaltis en los cuartos de final de la copa de Europa a Italia.

Estoy feliz aunque mañana sea lunes.

lunes, junio 16, 2008

This is one called: Perfao

___________________________________________________________

Si alguien le preguntara a una persona a la que apuntan con una pistola en la cabeza y puede notar el frío acero de esta en su sien, qué siente, esta no respondería miedo. O si a algun niño futbolero desde pequeño y fan del Real Madrid le dejan jugar un partido en el Bernabeu con todas sus estrellas, este tampoco diría que siente felicidad. Es algo que sé. ¿Y por qué? Pues porque ayer, con motivo de trasnochar para ver el quinto partido de la final de la NBA, no dormí más que una hora. Lo que sentí por la mañana al despertarme y luego en el trabajo no era sueño, era una pistola apuntándome a la cabeza, era un partido de fútbol en el Bernabeú, era algo más.

El sueño, cuando me levanto, me hace bostezar, remolonear en la cama largo rato, estirarme... no sé, esas cosas. La sensación de esta mañana al sonar el depertador fue estirar el brazo para apagarlo como si no hubiera ocurrido nada y entonces seguir durmiendo. Pero entonces una pequeña voz dentro de mí que resultaba ser la única parte consciente que tenía en ese momento me relataba lo que acababa de ocurrir: Tío, ha sonado el despertador, luego has estirado el brazo para finalmente apagarlo y ¿sabes por qué ha sonado el despertador? - me decía esa vocecilla. Y entonces yo me despertaba de una vez, en seco y asustado para coger el despertador con la mano derecha, mirarlo y entonces decir algo así como:

¡Y UNA POLLA!

Lavarme la cara no servía, la ducha tampoco. Me movía por la casa con los ojos rojos y la boca abierta buscando algún sentido a aquello: “No puede ser” “No puede ser” me repetía. Cualquier cosa que no fuera seguir durmiendo era la idea más absurda que a nadie se le hubiera ocurrido, y si esta idea resultaba ser ir a trabajar, pues bueno, esto... era peor aún. La idea de llamar al trabajo y decir que no podía ir porque TENÍA MUCHO SUEÑO, se me pasó por la cabeza mientras iba a desayunar y de hecho, si a quien se lo contara le pudiera reflejar en una milésima parte mi estado en aquel momento, vendría a casa a contarme un cuento, arroparme y darme un beso en la frente para seguir con su labor no sin antes acariciarme el pelo y decir “ay.... pobre”.

Pero claro, luego asalta el motivo por el cual estaba así de puteado lo cual si para todo ser humano supone un “tío, pues te jodes” a mi me ha dejado la sensación de “ha merecido la pena” a pesar de todo.

Recuerdo con especial cariño dos momentos de los playoffs de la NBA que me hicieron gritar y saltar a las seis de la mañana como si hubiera ganado un viaje a Cuba en un rasca y gana. A alguno le sonará.





Ayer no hubo un final tan dramático. De hecho, los Lakers (equipo al que apoyo) ganaron sí, pero siguen abajo en la eliminatoria y lo tienen más que jodido para llevarse el título. Aun con esas el reencuentro con la NBA de madrugada me pareció muy mágico y algo por lo que mereció la pena despertarse puteado un lunes e incluso, escribir este post.

Y supongo que este post podría responder también a la pregunta de ¿Qué tal llevas el examen del viernes?

Emmm, ufff, he perfao...

domingo, junio 01, 2008

Quizá algun día

___________________________________________________________



Días de lluvia ya metidos en Junio me trasladan a Londres. Llueve, se despeja para al cabo del rato volver a llover y acabar el día con un desconcierto en el cielo que hacen de las nubes un cuadro. Otra vez recordando. OTRA VEZ. Recuerdos buenos en días de hastío hacen de estos historias que creías olvidadas, quizá por una forma de autodefensa o de un contraataque que se echa encima sin pedirlo, películas con bandas sonoras que se engrandecen en sus últimas notas haciéndote mirar otro lado para que nadie vea que de tus ojos está a punto de salir una lágrima del tamaño de tu puño.

Me gusta ver una foto y meterme dentro de ella, buscar cosas que me den pistas para saber lo que allí detrás pasaba. Relojes, prendas de vestir, expresión de las caras, desperdicios del suelo, reflejos en cristales abandonados o en las gafas de sol de cualquiera que se deje, anuncios de próximos eventos o de productos nuevos sin trascendencia, aquel padre que le echa la bronca a su hija, semáforos en rojo o el marcador del metro que te dice cuantos minutos faltan para que este llegue. Eso es al fin y al cabo una foto, un montón de recuerdos en forma de imagen que a su vez evocan otros recuerdos.

Pero eso ya no vale.

Hoy en día lo que vale es la foto como escaparate. Que la única motivación de alguien sea hacer de una foto un JOTA PE GE en el que te enseño lo grandes que son mis tetas o lo bien que salgo en esta foto en la que, por caprichos del destino o alguna luz/sombra en el lugar apropiado, mis defectos se ocultan. Personalmente me parece una putada.

Cumpleaños, reyes... comuniones, cualquier excusa puede ser buena para regalar una cámara digital. Antes la gente tenía la limitación de tener que apoquinar para revelar una foto lo que hacía a esas personas pensarse dos veces si dirigir la cámara a sus testículos afeitados o a lo que se ve por su ventana. Ahora esa traba no existe y para mí es como si de un día para otro a todo el mundo se le diera la oportunidad de grabar un disco o rodar un corto con el único sacrificio de tener que recargar la batería cuando esta se te acabe. Que si aún con esas la mierda desborda, pues hagámonos una idea.


¿Alguien dijo Fotolog?

lunes, mayo 26, 2008

Andrómeda

___________________________________________________________

Me lavo la cara con fuerza en frente del espejo del cuarto de baño, me miro fijamente sin secarme y me quedo embobado con esa gota que se decide a saltar de mi nariz hacia el lavabo. Parece caer a cámara lenta, parece que me habla en ese corto espacio de tiempo. Me saluda y la veo despedirse de mí agitando una improvisada mano mientras cae por el sumidero. La culpa es de Moulin Rouge, tiene que serlo. Que me de pena una gota de agua que corre por una tubería se debe a estar catalogando en el trabajo la banda sonora de Moulin Rouge. Come what may y sécate la cara ya, gilipollas.

Salgo de casa fresco, mirando al cielo con los cascos puestos, comiéndome un plátano y pensando que estoy a gusto. Por un momento pienso en que la ropa que he elegido influye, pero que coño, si hubiera estado catalogando Caníbal Corpse todo lo que no hubiera sido chupa de cuero y calzoncillos de tachuelas hubiera sido una soberana mariconada.

En mis oídos suena Health Control, entro al metro y me siento donde siempre. Siguiente parada y unas madres entran cos dos niñas y un niño de edad parecida que debía rondar los seis años. El niño está justo en frente de mi. Al rato se arranca a bailar y a moverse como poseído. No puedo dejar de mirarle y lo cierto es que su contoneo me empieza a parecer bastante bastante gracioso. Cruzamos miradas. Envidio de los niños ese pasotismo a la hora de esquivar situaciones tensas, el niño seguía moviéndose de un lado para otro como si el que le estuviera mirando fuera un muñeco de cera. Es entonces cuando me pregunto si todo eso tenía alguna razón. Encuentro un porque al quitarme los cascos y escuchar un acordeón que suena desde la otra punta del metro. ESBOZO una sonrisa, saco la psp desde la que escucho música y aprovecho el parón para cambiar de disco. Pongo el Ultrasónica de Los Piratas y me pregunto si en el mundo entero existe algún nombre de un disco que suene menos popi que ese. Es solo pensarlo y de mi piel brotan lunares rojos y complementos del HyM.

Paradas después se bajan los niños mientras pienso en lo...mmmmm... raro que me resulta cuando un niño me sujeta la puerta para que entre al portal. Es como... ¿por qué tengo la sensación de que un simple gracias no vale, sino que tengo que sonreírle, darle las gracias y darle un toque en la cabeza en una especie de “muy bien muchacho!”? Qué se yo, Moulin Rouge o algo.

Pasa una parada y se sienta un hombre con cara de simpático en frente mía con una niña al lado de unos diez años. Empiezan a jugar a las palmas: Cho – co, Cho – co, La – La, Cho- Co, Cho – co, Te – Te... conozco ese juego. Cada vez lo hacen más rápido y es el hombre el que siempre se equivoca provocándome otra sonrisa de la que ni Terminator hubiera escapado. El padre me mira, yo miro hacia abajo y veo en el suelo una muestra de colonia de Bodybell. Siguen jugando, suena El Equilibrio es imposible y sus risas se vuelven más contagiosas por momentos cuando la canción llega a sus notas más altas. Se me hace un nudo en el estómago

jueves, mayo 22, 2008

Introspección

___________________________________________________________

Estos son dos, se cae el de la derecha y dice el del medio: joder, para una vez que no me toca a mí.

Buenas o malas, lo que nos mueve por dentro y nos hace sentir cosas son las sensaciones nuevas, las inesperadas. Ese tío que aparece en mitad de un oscuro pasillo sin que tu lo esperases te hará gritar como hacía tiempo que no lo hacías. Un adolescente que se tropieza con una farola que no ha visto venir, te hará descojonarte sin saber por qué. Los aprobados que mejor saben son de esos exámenes por los que no dabas un duro y los suspensos que más duelen son esos otros que habías bordado. ¿El mejor regalo? Que no se lo espere, que cuando lo desenvuelva te mire a los ojos y se pregunte como has sido capaz de encontrar eso independientemente de cuanto te haya costado.




Hoy me ha dado por revisar el blog (vale sí, a veces lo hago) he pinchado en abril de 2006, he leído unos cuantos posts y he pensado “joder... ¡mola!”. Con la objetividad que produce el leerse al cabo del tiempo ya que lo escrito lo he visto con ojos de que lo ha podido hacer cualquiera, lo que se me ha venido a la cabeza es que la persona que ha escrito eso me caería bien. Acto seguido me he preguntado por qué no escribo tan fluido como antes y por qué tengo la sensación que a mi yo de dentro de dos años, si leyera lo que escribo ahora, no le despertaría esa simpatia. La respuesta es fácil y breve, tan breve como una sola palabra: Exigencia.



Y esto del blog no es una cuestión de demostrarle al mundo lo gorda que la tengo y lo bien que lo hago, porque siendo sinceros, si antes no me leía mucha gente, la inconstancia de los posts hace que hoy por hoy me lea mucho menos. Lo hago por mí. Exigencia, espiritú de superación, putada, llámalo como quieras, pero leerme a mi mismo hace un tiempo me ha hecho tener ganas de que desaparezca esta sensación.



Leo a Gonzalo y pienso, “que cabrón, que pedazo de post le ha quedado” y no ha escrito mas que una tarde en la que se ha ido a comprar unos vaqueros y se ha cruzado con un par de personas. Sin pretensiones, simplemente escribiendo y dejando a un lado intentos en vano de hacer de un blog minoritario el próximo guión de Tarantino. Y es que a veces la mejor forma de sorprender no es rebuscando en fondo del armario a ver donde está nuestro mejor complemento, a veces lo mejor es abrir el armario y contar qué cojones hay.

Cierro este post con el que me libero rescatando algo que dijo un tío que me cae bastante mejor que ahora:

Uno de los pequeños “miedos” que tenía al empezar el blog era llegar a tener la sensación de que las historias que contara pudieran, como decirlo… sudársela a la gente, bien porque resultara repetitivas o poco interesantes.

Con el paso de los post me he dado cuenta de que lo que puede conseguir que estos resulten un autentico coñazo es que esto me preocupe.

lunes, mayo 12, 2008

Siempre me gustó esta foto. Nunca me gustó madalena escrita con G.

___________________________________________________________




Hace ya un par de años, recorríamos ciudades entre trenes en los que, si hoy me montara en alguno de ellos, sufriría una de esas sensaciones que te hace creer que estuviste ahí ayer mismo.

Una marca: Senheisser. La de unos cascos que cubrían mi cabeza y conseguían que la música me envolviera de tal forma que, por una parte, impedía que entrase un solo ruido de fuera y por otra, me hacía prometer a mi mismo tener unos cascos parecidos algún día.

Meses después de que ese día llegara, me encontraba en el metro yendo desde un sitio hacia algún otro. Dos horas de sueño a mis espaldas me hacían no tener claro ninguno de estas dos cosas. En mi mano una madalena, en mis orejas unos Senheisser. Empezaba a sonar una canción en la que se escuchaba una fuente, un río, ruidos de alguna intro que me hacían agradecer no estar meándome. Sin prisa le quitaba el envoltorio a la madalena sin evitar, por supuesto, que algún trozo quedara pegado a él. Algún dia lo conseguiría, pero no iba a ser ese.

Una madalena, un envoltorio, unos cascos y una chica delante mia agitando de un lado para otro una botella de agua mineral. Parecía haber ensayado alguna coreografía con la música de mis cascos mientras yo salía de la hipnosis producida por el movimiento del agua para comerme el primer trozo de madalena.

De repente la música y la botella de agua cobraron sentido cuando el bolo alimenticio en el que se había convertido la madalena dentro de mi boca parecia hacerse más y más grande. ¿Habéis probado a tiraros un eructo en un concierto a todo trapo? Pues esa era la sensación. Unos cascos que desvirtuaban la realidad de un sonido, el de una boca seca amasando madalena, y le daban coherencia y necesidad a otro, el de la música del río, el agua, la fuente y de todas esas cosas que me hicieron desear arrancarle la botella de agua a la chica de enfrente mío.

Se acaba la intro, empezaba la canción, la chica se bajaba y yo me acababa la madalena.

Gracias por ella.

martes, abril 29, 2008

Una historia de Londres

___________________________________________________________

Andábamos Nerea, aquel tipo y yo por una calle peatonal cercana al metro de Notting Hill. Volvíamos de la agencia de trabajo arrastrando los pies, otra mañana más la camisa blanca, los pantalones negros y los zapatos habían sido en balde. El completely shaved que adornaba mi cara también. No teníamos trabajo, no teníamos dinero, estábamos jodidos.

A punto de entrar al metro nos cruzamos con aquel chico francés con el que habíamos trabajado en alguna ocasión y nos comentaba que venía de una agencia de trabajo mucho mejor que en la que estábamos apuntados nosotros. Una mañana libre y las ganas de no tener esa sensación de costreo dentro de nosotros nos hizo ir a esa otra agencia sin pensarlo dos veces. O bueno, quizá sí porque yo creí que había perdido la Oyster Card que estaba finalmente traspapelada en mi cartera y que me hizo mandarme a tomar por culo a mi, a Londres y al mundo.

Bajamos en Victoria Station, conseguimos llegar a la agencia preguntando en cafeterías y dando menos vueltas de las esperadas ya que las indicaciones del francés habían sido: Blue Arrow (Agou) en Victoria (victogia) Station. Entramos los tres y se acercó sonriente la única persona de las que trabajaba allí que no estaba buena. Ahora bien, cuando uno está buscando trabajo y alguien viene y te dice que vas a poder trabajar en seguida durante los próximos tres meses, ya puede ser Florinda Chico con sobredósis de ácido cítrico y ojeras, que el resto queda en segundo lugar. A pesar de las espectaculares tetas de otra de las trabajadoras que estaba allí sentada.


- Mamá
- ¿Sí?
- Tu tiraste la funda de mi abono verdad?
- Si, estaba hecha una mierda hijo
- Emmm, te fijaste si dentro había algo.
- Mmmm, yo creo que no
- No te fijaste si dentro había un papel
- ¿Por qué?
- Mierda!
- ¿Qué pasa?¿Qué había?
- Pues... Joder mamá, ¡me has tirado el tetadín!



Apuntados ya en la agencia y con noticias esperanzadoras sobre nuevos trabajos, estábamos sentados en el césped de un parque contiguo a la estación de Victoria. Nerea y yo sufríamos uno de esos ataques de risa de los que tienes que forzarte a parar para no morir asfixiado, el otro chico si bien al principio nos seguía la risa luego sentía como su silencio no era compartido. Supongo que el hecho de que él fuera el motivo de la mofa tenía algo que ver.

Horticual, Horticulal, horticuese
, como si uno de esos hipnotizadores le hubiera robado la palabra “Horticultural”, nuestro amigo se veía totalmente incapaz de decirla. Esta palabra en cuestión era un importante sitio donde tenía experiencia trabajando sirviendo vinos, pero la experiencia en servir vinos se va a tomar viento cuando no eres capaz de pronunciar el sitio donde lo hacías. Nerea y yo lo sabíamos, le forzábamos a que lo repitiera, no lo consiguía y nosotros nos descojonábamos hasta morir. Era una de esas veces en las que llorar merecía la pena.

- Joder Nerea, ¿has visto las tetas de la agencia? La que estaba sentada.
- Si tío, ya nos podía haber atendido ella que encima hablaba español
- Era maja
- Si
- Creo que me hubiera gustado tocarle una teta
- Jajaja
- Sí, debería crearse una norma. Una especie de contrato vitalicio... ¡un comodín de tetas!


Meses después y habiendo extendido la historia del tetadín por tierra mar y aire, un amigo tenía a bien regalarme esto por mi cumpleaños:



Meses después, mi madre lo tiraba a la papelera. Triste por el tetadín, contento por el recuerdo.

Especial dedicación a Nerea.

viernes, abril 18, 2008

Ford Focus on it

___________________________________________________________

A veces retengo los días. Alargo ponerles fin porque soy consciente de que va a merecer la pena las horas de menos de sueño respecto a las horas de más alargando lo inevitable.

Es fácil recordarme a mi mismo en escenas bochornosas. Una de ellas es estar en mi habitación a las cinco de la madrugada, sentado en la silla en calzoncillos, secándome el sudor con el dorso de la mano y echando reojos a mi cama como si fuera mi enemiga. ¡La cama mi enemiga! Ostias... Una almohada que se calienta por los dos lados en cuestión de minutos, recuerdos agradables que se convierten en agobiantes y los agobiantes en insoportables, esquivar el sueño cuando estoy cerca precisamente porque empiezo a pensar demasiado en el propio hecho de que estoy cerca de dormirme. Es entonces cuando voy a la cocina, me tomo unos cereales, veo unos cuantos teletiendas también a oscuras y lo vuelvo a intentar hasta que quedo dormido como si hubiera llenado un vaso de agua con un cuentagotas.

Rompo el silencio de tres semanas sin escribir en el blog revindicando estos momentos para que aunque el día haya sido grande, este momento sea el mejor, a veces solo es cuestión de ponerse un buen disco y focalizar la atención no en lo puteado que vas a estar a la mañana siguiente cuando te despiertes con ojeras y cara de maltratado, sino en la tranquilidad que se puede sentir cuando en el mundo no hay nadie más que tu y tus pensamientos.

De lo que viene siendo mi vida de aquí a hace tres semanas pues me quedaría con la primera lesión que he tenido en mi vida tras diez años jugando al baloncesto. Un esguince de tobillo que me ha tenido en cama la mayor parte del tiempo y que ha conseguido meterme en una dinámica de costreo que me ha consumido y me ha hecho sentir un verdadero despojo. Afortunadamente ya abandoné las muletas y puedo andar con los dos pies lo que supone no tener que ir a mear a la pata coja o dejarme la garganta en un grito para que quien sea me traiga un vaso de agua de la cocina.

A fin de cuentas, que ahora que vuelvo a no tener tiempo, volveré a escribir con más asiduidad. Contradicciones putas.

¡Ah! Se me olvidaba... Como dice el dicho, nunca está de más 18 sin 19, asi que aquí os dejo la dirección del nuevo blog musical que estoy llevando para mi trabajo:

Rockola.fm

Para los que no hayáis pinchado el enlace (es decir a todos) solo comentaros que el último post es una entrevista a El Canto Del Loco. No es broma.

sábado, marzo 29, 2008

Busted!

___________________________________________________________

Supongo que lo mejor que puedo decir de esta semana es que ya esta acabando. Eso para alguien que no cree en los calendarios, y sí en las rachas, poco sentido tiene. A pesar de todo, una especie de punto y aparte tuvo lugar el miércoles en la Sala Sol gracias al Antikaraoke.

Para poner en contexto comento que la intención era subirme al escenario y cantar con mis dos hermanos el Fight For Your Right de los Beastie Boys. Sentimientos enfrentados. No sé si puedo decir que disfruté de la noche porque lo cierto es que desde que entré a la sala hasta que nos tocó, prácticamente al final, aquello fue un puto sinvivir. Por una parte vino bien para conseguir relajarme y ver como difícilmente lo podría hacer peor que algunos que se subían, por otra cada nombre que decían y no era el nuestro si bien al principio era un pequeño alivio al final era como estar sufriendo una tortura lenta y dolorosa.

El nombre artístico de mi hermano Rafa (todo un pro de los antikaraokes dicho sea de paso) es Parker Lewis. Siendo así finalmente dijeron el de nosotros tres:

SARAH JESSICA PARKER LEWIS NUNCA PIERDE.



¿Os imaginais llevar dos semanas sin cagar y conseguir liberaros de golpe en una especie de orgasmo múltiple? Pues eso fue.

Y hasta aquí este post testimonial en el que aprovecho para saludar a Nuska y la sorpresa que me llevé al darme cuenta de que detrás de todo ordenador, blog o fotolog, existe una persona humana.